Esta reforma laboral, no

Esta reforma laboral, no

La reforma laboral propuesta por el Ejecutivo Federal facilita el despido y afecta los derechos de los trabajadores. Con el pretexto de querer democratizar los sindicatos, esta iniciativa busca equivocadamente promover el empleo y combatir viejos cacicazgos desconociendo los derechos laborales.

Estamos no sólo a favor de los derechos de los trabajadores y de la transparencia. Incluso hay movimientos sindicales donde la rendición de cuentas en una actividad permanente como es el caso de los sindicatos de aviación. Sabemos que la mejor herramienta para garantizar la democracia sindical está en manos de la autoridad laboral.

Desde el Senado de la República, los senadores que integramos el Frente Parlamentario Progresista, integrado por el PRD, PT y Movimiento Ciudadano, hemos acordado impulsar junto con los diputados federales de estos partidos, un plan de acción y así evitar la aprobación de esta iniciativa.

La semana pasada, los principales líderes de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) nos entregaron un pliego de 36 puntos de porqué no se debería aprobar esta propuesta. Nuevamente nos reuniremos con ellos. Nosotros estamos dispuestos a generar aquellas reformas que mejoren el empleo, salario y la calidad de vida de los trabajadores.

Nuestra experiencia nos permite afirmar que sólo con la participación de los trabajadores y empresarios se pueden generar esquemas de verdadera productividad, no de explotación.

Hemos dicho sí a reformas que tengan que ver con democratizar organizaciones sindicales, garantizar el empleo y las conquistas laborales, pero decimos un no rotundo a todo aquello que habla de la contratación por hora, de sustituir el contrato individual de trabajo por la contratación temporal a prueba o por capacitación.

Son los muchos los puntos en los que no estamos de acuerdo. Queremos que haya empleo, se reparta la riqueza y existan esquemas que han probado ser exitosos como el Consejo Económico y Social que se aplica en el Distrito Federal, en el cual trabajadores y empresarios pueden ponerse de acuerdo para generar productividad sin que esto signifique renunciar a los derechos de los trabajadores.

Creemos que los sindicatos podrán democratizarse a través de una Ley de Transparencia que obligue a los entes que manejan recursos públicos a informar sobre sus cuentas y las razones que les propongan los dirigentes sindicales. Por eso, decimos no a esta reforma laboral.

 

Columna publicada en ejecentral.com.mx

 

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