Reprobado transporte público en el DF

Reprobado transporte público en el DF

En la Ciudad de México ocho de cada 10 habitantes considera que el transporte público es inseguro en cuanto a robos; mientras que el 74% opina que la delincuencia en el transporte público ha aumentado en los últimos años, así lo señala la última encuesta realizada por El Poder del Consumidor, A.C.

Además, la mayoría de los encuestados afirma que el transporte en la ciudad es inseguro en su operación (68%) y sólo 8% piensa que es un servicio barato y apenas el 11% lo considera “rápido”.

En cuanto al transporte más utilizado, en primer lugar está el Metro (47%), el Microbús/Camión (20%), la combi (16%) y el Metrobús (6%).

El tipo de transporte mejor calificado fue el Metro con 40% de las opiniones, seguido del Metrobús con 15%. Ambos, que suman el 55% de los votos positivos, coinciden en varias características operativas y de infraestructura: carril confinado, unidades de gran capacidad, estaciones y terminales de abordaje y un sistema de prepago.

En tanto, los microbuses y los camiones recibieron la peor calificación por parte del 50% de los encuestados; le siguen el Metro (16%), combi (16%), Metrobús (4%), trolebús y taxi coinciden con un 2%.

Al mencionar la principal razón por la que eligen su transporte, los usuarios calificaron: ‘me deja más cerca de mi destino’ (38%), por su rapidez (21%), es la única opción (19%) y es más barato (9%).

El 30% de los encuestados consideró que el costo del transporte es justo, de acuerdo con el servicio que reciben, en tanto 55% lo calificó entre caro y muy caro, lo cual en ciudades con bajas tarifas como el DF sólo se explica por la desarticulación de las diferentes modalidades de transporte y la necesidad de tomar varios transportes y la percepción de que en términos generales el servicio es de baja calidad. El 42% de los usuarios consultados gastan entre $200 y $1 mil pesos a la semana.

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Una de las principales prioridades y necesidades de los habitantes es llegar de manera rápida a sus destinos; sin embargo, el colapso vial en las principales arterias y avenidas sumado a la ausencia de infraestructura destinada para la libre circulación del transporte, ocasiona pérdidas de miles horas-hombre que se traducen en pérdidas económicas y un fuerte golpe a la competitividad de la ciudad.

En cuanto al orden y limpieza en dichas zonas de transbordo 55% lo califica como mal y muy mal.

Por otro lado, el tema de género y acoso sexual es sumamente delicado y preocupante, ya que el 68% de los encuestados han sido víctima de acoso sexual en el transporte público. El acoso físico ocupa el primer lugar con un 60% de menciones seguido del verbal (19%).

Asimismo, se les pregunto qué tanto ayuda a reducir el acoso sexual el implementar áreas exclusivas para mujeres en el transporte público como en el metro, metrobús o camiones, 51% opinó que ayuda mucho, 22% ayuda algo, 15% ayuda poco y 12% no ayuda nada.

Otra acción urgente en las condiciones actuales es avanzar en una visión metropolitana de la política de movilidad para incrementar la eficacia y la calidad del servicio de transporte público en toda la zona metropolitana del Valle de México.

La encuesta fue realizada a mil 400 usuarios de transporte público en la Ciudad de México y Zona Metropolitana en 14 puntos críticos y de afluencia de la zona metropolitana del Valle de México (ZMVM), donde a diario se congregan altos volúmenes de usuarios intentando resolver sus necesidades de transporte.

Estos son los casos de los Centros de Transferencia Modal (Cetram) ubicados en torno a los Metros: Cuatro Caminos, Ciudad Azteca, Pantitlán, Chapultepec, Taxqueña, Tacubaya, Buenavista, Rosario, Reyes La Paz, Indios Verdes.

También en estaciones del Metrobús y Mexibús como Nuevo León, Las Américas, San Lázaro y Lechería en el Tren Suburbano.

Acerca de 

El equipo de Alejandra Barrales

One Comment

  1. Alejandro Martínez
    Jun 23, 2015 @ 12:12:32

    No es de sorprender los datos que arroja la encuesta, pues se trata de hechos conocidos y situaciones que se viven a diario. Gran parte de esta problemática ha sido tolerada (por no decir fomentada) por las autoridades del GDF desde hace varios lustros y que no han sabido (o no han querido) aplicar medidas que lleven a su solución o al menos a la su reducción.

    En el caso de la movilidad, con la construcción de los segundos pisos se privilegió al transporte particular cuando éste es utilizado por un porcentaje mínimo de la población y no se canalizaron recursos enfocados al transporte público que tanto lo necesita como es el caso del Sistema de Transporte Colectivo Metro, que está pasando por una situación crítica y sin que se vea una solución a corto plazo principalmente por la falta de recursos.

    Como un dato, hace unas semanas Joel Ortega reveló en una entrevista con Denisse Maerker, que a pesar del incremento de la tarifa en el servicio, los gastos de operación del tramo en funcionamiento de la Línea 12 son muy elevados y se lleva gran parte de los recursos extras que reciben por el aumento.

    Sin ir muy lejos, el día de hoy (23 de junio) en el programa de Alejandro Villalvazo en 88.9 FM, un doctor de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, campus Zacatenco (lo siento, pero no recuerdo su nombre), señaló que el STC podría llegar a un colapso en 2020.

    Hablando del servicio de transporte público concesionado, es impresionante observar cómo las rutas, ramales y operadores se mueven con total impunidad. Éstos últimos violan constantemente el Reglamento de Tránsito y no son sancionados, no cumplen con las obligaciones de realizar el ascenso y descenso de pasajeros en las esquinas y no en el segundo o hasta tercer carril, acciones que traen como consecuencia un mayor colapso de las vialidades (muchas de ellas principales) afectando con ello a miles de personas sin dejar de lado el riesgo que representa para los usuarios.

    Sumado a lo anterior, está la forma terrible en que conducen las unidades, mismas que en muchos casos no están en condiciones de circular o no son apropiadas para este servicio. Durante la administración de Marcelo Ebrard Casaubón se registraron numerosos siniestros (no accidentes) viales con pérdida de vidas y provocados por un manejo imprudencial por parte de los operarios y en donde la autoridad solamente aplicó sanciones que no solucionaron este problema.

    Algo que es preocupante sobremanera es lo siguiente: “El 30% de los encuestados consideró que el costo del transporte es justo, de acuerdo con el servicio que reciben”, es decir, que para 3 de cada 10 personas está bien abordar una unidad en mal estado físico y mecánico, que no tiene los elementos básicos de seguridad como vías de salida o que en lugar de vidrios porta un plástico, conducida por una persona mal capacitada (si es que alguna vez recibió preparación para llevar a cabo su trabajo), que pone en riesgo su vida y la de los demás, aparte de dar una mala atención.

    Para empezar a cambiar esto no es necesario nuevas leyes y tampoco mayores recursos, es más, con el número de infracciones que se aplicaran y sus montos, el GDF recibiría una cantidad considerable de ingresos, pero como alguien me dijo, “eso no es nada comparado con lo que obtienen por la corrupción”.

    Tan sólo con aplicar el reglamento de tránsito vigente, hacer obligatoria la revisión físico-mecánica de las unidades (autobuses, taxis, etc) y un actuar de la autoridad para que los prestadores de servicio de transporte público ofrezcan una atención de calidad a los usuarios, podremos ver un cambio en corto plazo.

    Sin embargo, mientras el gobierno capitalino y del Estado de México no dejen de considerar a todos estos grupos y personas como aliados políticos del PRD y PRI respectivamente, todo seguirá igual o peor.

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