En 2050 habrá más ancianos que jóvenes en México

En 2050 habrá más ancianos que jóvenes en México

En las próximas tres décadas, la población adulta mayor en México será superior a la joven y estará inserta en un contexto socioeconómico marcado por la inequidad, la permanencia de altos porcentajes de población en pobreza y la falta de cobertura de seguridad social y pensiones, advierten expertos de la UNAM.

Actualmente, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que realiza mensual y trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la población de 60 años y más es de 12.9 millones de personas, equivalente al 10.8% del total nacional, y según proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo), para el 2050 alcanzará el 22%, contra 19% de población infantil.

Cruz Álvarez Padilla, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), y Aída Díaz-Tendero, del Centro de Investigaciones sobre América Latina (CIALC), afirman que México tiene un comportamiento demográfico de “país desarrollado”, en términos de fecundidad y mortalidad.

Ello, dicen, se refleja en una tendencia decreciente del número de hijos por mujer y un aumento en la esperanza de vida, lo que provoca un proceso acelerado de envejecimiento poblacional. Sin embargo, ello no implica necesariamente un beneficio.

Según las expertas el contexto socioeconómico está marcado por la inequidad, pobreza y falta de cobertura social y pensiones.

“Esta composición brinda un panorama peculiar: nos hicimos viejos antes que ricos. Los países europeos, por ejemplo, tuvieron la oportunidad de fortalecer sus estados de bienestar y establecer sistemas de protección social que abarcaran prácticamente a toda la población, incluido el grupo de los adultos mayores”, afirman.

De acuerdo con datos de INEGI, en 1970 los mexicanos vivían en promedio 61 años; en el 2000, 73, y en 2014 la esperanza de vida es de casi 75. Para 2030 se espera sea de 77 años y “la población tiende a ser más longeva en condiciones de precariedad y vulnerabilidad”, recalcan.

Actualmente, según los indicadores de informalidad laboral, publicados por el INEGI, hay 8.9 millones de personas de 65 años y más, de los cuales 2.4 millones son población ocupada, que representa el 26.9%.

De éstos, 1.9 millones son informales y sólo 514 mil son formales, es decir, tres de cada cuatro individuos de este grupo poblacional son informales, es decir que no contarán con una pensión.

Académicos integrantes del Seminario Universitario Interdisciplinario de Envejecimiento y Vejez (SUIEV) de la UNAM, señalan que sólo 25% de los adultos mayores en el país reciben una pensión contributiva, mientras que los otros, a pesar de haber laborado toda su vida en el mercado formal o informal, carecen de ella.

Por ello las expertas afirman que el Estado y los tomadores de decisiones deben enfocarse en esta nueva situación sociodemográfica para que no los tome por sorpresa en el ámbito de las pensiones y la salud.

“El cuidado de ancianos enfermos o vulnerables, de más de 80 años, es un tema preocupante, pues esta responsabilidad recae en las mujeres de entre 40 y 50 años de edad, quienes deben abandonar el mercado laboral para cuidar de ellos”, sin embargo, éstas en unas décadas también requerirán de esos cuidados, advierten las expertas.

“Debemos pensar en casas de día para atenderlos, construir infraestructura vial y arquitectónica adecuada y formar recursos humanos necesarios y no esperar hasta el 2050”, sostienen.

También es necesario, afirman, fortalecer la estructura de redes familiares –una de las riquezas del país, sin que por ello se desentienda el Estado– para implementar el cuidado de los adultos mayores con apoyo de trabajadores sociales, gericulturistas y geriatras a domicilio.

Fuente: www.proceso.com.mx

Acerca de 

Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializada en Maestría en Medios, Comunicación y Cultura.

Comentar