Cómo enfrentar el acoso escolar

Cómo enfrentar el acoso escolar

El acoso escolar o bullying es un problema que sigue presente en prácticamente todas las escuelas del país; aun cuando se han realizado campañas para combatirlo, cientos o miles de niños lo padecen día a día.

El hostigamiento se puede transformar en una verdadera pesadilla que puede dejar cicatrices emocionales profundas e incluso, en situaciones extremas, puede provocar lesiones graves e implicar amenazas múltiples que pongan en riesgo la vida del menor.

Como padres es necesario hablar del tema con frecuencia. La mayoría de los niños que son víctimas de bullying o que son testigos del mismo evitan tocar el tema por pena o para evitar represalias de sus padres.

La confianza que se genere dentro del hogar es fundamental para que ellos se sientan cómodos y tengan la facilidad de hablarlo. Todos fuimos niños alguna vez y sabemos que, en ocasiones, atemoriza decirle a los mayores nuestros sentimientos.

Recuerde que el abuso de la fuerza comienza dentro de la casa y los niños aprenden a ser agresivos viendo la interacción de los que integran la familia. Múltiples investigaciones señalan una correlación entre estos comportamientos en los niños y la vivencia de un ambiente familiar donde la agresión no sólo es tolerada, sino practicada activamente.

Sumada a la agresión, la comunicación es pobre. Los padres generalmente son percibidos como figuras hostiles, distantes y frías.

En caso de que su hijo sea víctima de acoso lo recomendable es tomar cartas en el asunto para que esa situación termine, pero además es necesario ofrecerle herramientas para que él pueda enfrentarlo, a fin de que no merme –todavía más- su autoestima.

¿Cómo identifico que mi hijo es víctima de bullying?

El acoso escolar puede darse en varios niveles: físico, verbal o psicológico. El primero puede implicar golpes, empujones, rasguños, y hasta extorsiones para conseguir dinero. El segundo incluyen insultos, amenazas y hasta rumores. Además, ahora los acosadores utilizan las redes sociales para burlarse y ampliar su rango de agresión.

Es urgente tomar con seriedad el hostigamiento y no solo restarle importancia como algo que los niños deben “aguantar”. Los efectos pueden ser graves y afectar el sentido de seguridad y autoestima de los niños. En casos graves, el bullying ha provocado tragedias, como suicidios y tiroteos en escuelas.

Signos del hostigamiento

A menos que su hijo le diga que está siendo víctima de acoso, o tenga moretones o lesiones visibles, puede resultar difícil deducir si eso en realidad ocurre.

Sin embargo, existen algunas señales de alerta. Los padres podrían notar que los niños actúan diferente o parecen estar ansiosos, no comen, no duermen bien ni hacen las cosas que generalmente disfrutan. Cuando los niños están de mal humor, se irritan más fácilmente o comienzan a evitar determinadas situaciones como ir a la escuela.

Consejos para niños

El primer paso para que los niños puedan enfrentar la situación es que sientan el apoyo de los padres. Algunos pueden querer decirles a sus hijos que tomen represalias, pues es normal sentir enojo porque su hijo sufre y quizás a usted le dijeron que “se defienda solo” cuando era un niño.

Sin embargo, es importante decirles a los niños que no respondan al hostigamiento con peleas o con más bullying, ya que puede derivar en más violencia y alguien puede salir lastimado. En su lugar, es mejor alejarse de la situación, salir con otras personas y avisarle a un adulto.

Afrontar al hostigador es un momento de mucha valentía pero es lo mejor que se puede hacer. Y ellos deben decirle de manera firme y clara que deje de comportarse de esa manera, e irse. Incluso si es necesario hay que practicar maneras para ignorar los comentarios dañinos, ya que cuando se ignora al hostigador se le resta importancia.

Tras el acoso, lo recomendable es acudir con  un adulto, ya sea un maestro, directivo, padre de familia o alguien que ayude a detener el hostigamiento.

Acerca de 

Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializada en Maestría en Medios, Comunicación y Cultura.

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