La depresión en los adultos mayores

La depresión en los adultos mayores

El paso de la edad y las dificultades que ocasiona provoca que los adultos mayores presenten, en la mayoría de los casos, síntomas de depresión.

La depresión es una enfermedad mental. Es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante semanas y hasta meses.

En el caso de los ancianos, la depresión es un problema generalizado, pero no es una parte normal del envejecimiento. Lamentablemente con frecuencia no se reconoce ni recibe tratamiento.

Causas de la depresión

En los ancianos, los cambios en la vida pueden incrementar el riesgo de depresión o llevar a que la depresión existente empeore. Algunos de estos cambios son:

  • Mudanza del hogar, como por ejemplo a un centro de la tercera edad
  • Dolor o padecimiento crónico
  • Hijos que dejan el hogar
  • Cónyuge y amigos cercanos que mueren
  • Pérdida de la independencia (por ejemplo, problemas para cuidarse sin ayuda o movilizarse)

La depresión también puede estar relacionada con un padecimiento físico, como:

  • Trastornos tiroideos
  • Mal de Parkinson
  • Cardiopatía
  • Cáncer
  • Accidente cerebrovascular
  • Demencia (mal de Alzheimer)

El consumo excesivo de alcohol o de determinados medicamentos (como los somníferos) puede empeorar la depresión.

Algunos síntomas

Muchos de los síntomas usuales de depresión se pueden ver. Sin embargo, la depresión en los ancianos puede ser difícil de detectar. Los síntomas comunes como fatiga, inapetencia y problemas para dormir también pueden ser parte del proceso de envejecimiento o de un padecimiento físico. Como resultado de esto, la depresión temprana puede ser ignorada o confundida con otras afecciones que son comunes en los ancianos.

¿Qué puedo hacer?

Los primeros pasos del tratamiento son:

  • Tratar cualquier padecimiento que pueda estar causando los síntomas.
  • Suspender cualquier medicamento que pueda estar empeorando los síntomas.
  • Evitar el alcohol y los somníferos.

Si estas medidas no sirven, los antidepresivos y la psicoterapia ayudan.

Realizar actividades son un buen apoyo para mejorar el padecimiento. Por ejemplo:

  • Hacer ejercicio regularmente si el médico lo autoriza.
  • Rodearse de personas cariñosas y positivas, al igual que realizar actividades agradables.
  • Aprender buenos hábitos de sueño.
  • Aprender a vigilar los signos tempranos de depresión y saber cómo reaccionar si esto sucede.
  • Beber menos alcohol y evitar las drogas ilícitas.
  • Hablar de sus sentimientos con alguien de confianza.
  • Tomar los medicamentos correctamente y hablar de cualquier tipo de efectos secundarios con el médico.

La depresión con frecuencia responde al tratamiento. El desenlace clínico generalmente será mejor para aquellas personas que tengan acceso a servicios sociales, familiares y amigos que puedan ayudarlos a mantenerse activos y ocupados.

La complicación más preocupante de la depresión es el suicidio. Los hombres representan la mayoría de los suicidios entre las personas mayores. Los divorciados o viudos están en mayor riesgo.

Las familias deben prestar mucha atención a familiares mayores que estén deprimidos y vivan solos.

Tómelo en cuenta

Consulte con el médico si se la pasa sintiendo tristeza, minusvalía o desesperanza o si llora con frecuencia. Asimismo, consulte si está teniendo dificultad para enfrentar situaciones estresantes en la vida y desea una remisión a psicoterapia.

Acerca de 

Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializada en Maestría en Medios, Comunicación y Cultura.

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