Cinco principios que debe incluir la Reforma Telecom que necesita México

Cinco principios que debe incluir la Reforma Telecom que necesita México

Derivado de las declaraciones del día de ayer del dirigente del PRI con relación a que la oposición pretende obstaculizar el trabajo legislativo, resulta necesario hacer la aclaración de que no es nuestra intención el detener el trabajo legislativo ni queremos retrasarlo, sin embargo, debemos avanzar en la construcción de leyes que le traigan verdaderos beneficios a la gente. Es preferible dedicar el tiempo que sea necesario al análisis de todas las propuestas, que ir en contra del sentir de la sociedad.

En 2013 aprobamos una reforma en telecomunicaciones que significó un paso en la dirección correcta en esta materia. Llevamos propuestas de ciudadanos y expertos a la mesa, sentamos las bases para proteger el internet y acercarlo a toda la ciudadanía, apoyamos a medios y productores de contenidos independientes y comunitarios y protegimos estos logros con la creación de un órgano regulador autónomo, el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

La reforma constitucional implicó un cambio radical en el modelo regulatorio de las telecomunicaciones y la radiodifusión, por tanto, las leyes secundarias derivadas deben ser novedosas y vanguardistas, como ha sucedido en otros países como lo fue la Ley de Medios y Servicios Audiovisuales de Argentina.

Ahora que discutimos la aprobación de las leyes secundarias de dicha Reforma, considero que la propuesta presentada por el Ejecutivo es un retroceso porque:

1. Va en contra de la Constitución. Estas leyes secundarias no se apegan de manera estricta al texto constitucional. La iniciativa del Ejecutivo contradice la reforma aprobada por el Congreso de la Unión en 2013.

2. Atenta contra la libertad de expresión, los derechos humanos y el derecho a la privacidad de los usuarios. Elimina principios básicos del derecho como la presunción de inocencia, viola la libertad de las empresas al obligar a los proveedores de servicios a conservar y compartir los datos de los usuarios con “autoridades competentes”.

3. Convierte al IFT en un administrador de las decisiones del Poder Ejecutivo y no, en un verdadero órgano regulador de los medios de telecomunicación. Abre la puerta a que regrese el viejo autoritarismo a dictar las reglas.

4. Permite, pero no promueve, la competencia y abre la puerta a los proveedores de servicios de internet para restringir o discriminar contenidos y limitar sus servicios sin criterios definidos de manera independiente.

5. Aplica esquemas de regulación asimétricos insuficientes, porque mantienen un modelo que deja sin protección a los usuarios y las audiencias, “mantiene las cosas como están”.

Ante la posibilidad de reiniciar el proceso legislativo en el Senado, me interesa reafirmar los 5 principios que debe conservar una verdadera #ReformaTelecom que recuperen el sentido de la reforma en telecomunicaciones de 2013.

1. Fortalecer los Medios de Comunicación Públicos y Sociales para los mexicanos.

Resulta fundamental fortalecer a los medios públicos y sociales porque son imprescindibles para la consolidación de la democracia en nuestro país, por ello, es necesario que cuenten con diversas opciones de financiamiento no sólo de publicidad, sino también de recursos públicos destinados a este fin.

En contraparte, debemos dotarlos de independencia editorial, garantías de participación ciudadana, reglas claras de transparencia y rendición de cuentas y defensa de sus contenidos.

2. Medios libres para tener mexicanos más informados: no a la censura.

Es necesario desechar las provisiones de la propuesta que contravengan los derechos humanos, en particular la libertad de expresión y el derecho a la privacidad, como lo son el bloqueo de señales de telecomunicación, el espionaje telefónico, el acceso irrestricto por parte de autoridades a datos de usuarios, y la geolocalización en tiempo real. Como ya lo han expresado diversos colectivos y activistas ciudadanos: Cero tolerancia a la censura.

3. Preservar el principio de neutralidad en el internet: más internet, más libre.

Es necesario asegurar que se conserve el principio de neutralidad del internet y evitar que los proveedores de internet obstruyan o discriminen contenidos basándose en criterios arbitrarios.

4. Más proveedores, mejores contenidos: no a los monopolios.

Más allá de permitir una tercera o cuarta cadena en televisión, es necesario incentivar la producción nacional e independiente de contenidos, y que los medios públicos dejen de funcionar como “comunicación social” para los gobiernos y realmente cumplan un papel informativo, educativo y de entretenimiento. Es necesario establecer límites a la propiedad cruzada de medios de comunicación no solo como castigo, sino como principio y crear incentivos para los creadores nacionales verdaderamente independientes.

Se deben proteger los derechos de las y los niños. A través de esta ley se debe garantizar que la programación infantil este debidamente dispuesta de acuerdo a sus características y horarios, y que los contenidos publicitarios sean aptos para ellos. Además se debe establecer algún tipo de prohibición para evitar contenidos que fomenten la discriminación, la generación de estereotipos negativos, respete los derechos de las mujeres y no ser presentadas como objetos o escenografía, así como eliminar las conductas misóginas.

Una ley que promueva la inclusión y el acceso a personas con discapacidad a las tecnologías de la información y la comunicación, así como al internet.

5. Un organismo regulador autónomo que defienda el interés público.

No debemos permitir que el recién creado Instituto Federal de Telecomunicaciones sea secuestrado por aquellos a los que pretende vigilar. Es necesario fortalecer su autonomía, asegurar que sea un órgano que funcione con principios democráticos, y devolverle las facultades reguladoras que el Poder Ejecutivo pretende reabsorber.

Acerca de 

Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializada en Maestría en Medios, Comunicación y Cultura.

Comentar