Mi Ciudad

Me gustaría tener el espacio suficiente para hablar de la Ciudad de México, podría escribir miles de páginas hablando de ella. No ha sido fácil, pero ha sido gratificante saber que gracias al poder del voto ciudadano, el Distrito Federal no es lo mismo que hace 17 años, y de eso me siento profundamente orgullosa porque he sido parte de esta transformación.

Quizá en el día a día no nos damos cuenta de lo que es hoy el Distrito Federal, la ciudad más grande del mundo. El rápido ritmo de vida capitalino no nos permite darnos cuenta de los beneficios que obtienen millones de personas sin importar edad, religión o filiación política. Si tienes o no tienes recursos, existe la misma oportunidad de tener acceso a todos los programas sociales.

El estrés de la ciudad nos ciega y no nos permite detenernos a observar los cambios radicales y de fondo que han transformado no sólo el entorno sino el modo de vida del ciudadano común.

Hoy vemos a miles de adultos mayores comprar sus despensas, reintegrándose al mundo laboral e incluso muchos continúan sus estudios en la Universidad de la Tercera Edad.

Gracias a los ciudadanos que votaron por la izquierda hoy la Ciudad de México es incluyente, plural, participativa, respetuosa de los derechos humanos.

Es una capital que respeta la libertad de expresión y el derecho a la manifestación. Que dignifica a los adultos mayores, apoya a los jóvenes,  y continúa luchando en contra de la violencia femenina preocupándose también por su salud.

La Ciudad de México no sólo es de los mexicanos, es del mundo. Y así lo han expresado empresarios, artistas, estudiantes de mochila, quienes enamorados de nuestro Distrito Federal regresan cada año para disfrutar de cientos de espacios culturales, actividades y ofertas de alojamiento de gran turismo.

La capital de México somos más de 20 millones de mexicanos con ideologías diferentes, pero que gozamos de los mismos derechos y beneficios de todos los capitalinos. No hay trabajo ni esfuerzo suficiente para una Ciudad que no descansa y se mantiene viva las 24 horas todos los días del año.

Estamos conscientes de las necesidades que tiene esta Ciudad.

Es urgente una reforma política que ayude a readministrar los recursos que genera esta capital.

Es urgente que el salario esté a la par del trabajo de los ciudadanos.

Es urgente ver por nuestros más de dos millones de pobres.

Es urgente sacar a nuestros jóvenes de las adicciones.

Es urgente erradicar la corrupción.

Es urgente tener mayores y mejores vías de comunicación.

Es urgente llegar hasta el último rincón y conocer las necesidades de los que menos tienen.

Es urgente integrar esta capital al mundo y al avance tecnológico.

Es urgente dar trabajo a quienes lo han perdido.

Es urgente ver por el futuro de nuestro país, que son nuestros niños, blindándolos de la delincuencia.

Es urgente ver a más mujeres en puestos políticos generando políticas públicas.

Es urgente ver una ciudad feliz.

Yo no conozco a esta ciudad desde una ventana, yo la he recorrido desde muy joven en pesero, en camión, en metro. Vengo de una colonia popular como millones de capitalinos, y crecí con el apoyo de mis padres que lucharon a brazo partido para darnos todo lo que necesitábamos.

Estoy sí, en la ciudad más grande del mundo, con muchos retos por delante, y mucho trabajo por hacer.

Pero también estoy convencida que la vida no se equivocó, que me puso en la familia, lugar y camino correcto. Hagamos que las cosas sucedan.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.