Mi Historia

Soy Alejandra Barrales Magdaleno, nací en la Ciudad de México, actualmente soy Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática. Anteriormente ocupe el cargo de Secretaria de Educación de la Ciudad de México y previamente fui Senadora de la República elegida a través del voto ciudadano y cuento con una amplia experiencia en la actividad legislativa. También he sido diputada en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en dos ocasiones, en mi segunda Legislatura ocupé el cargo de Presidenta de la Comisión de Gobierno de la ALDF. También he sido funcionaria pública, como secretaria de Desarrollo Social en el Estado de Michoacán, durante la Gestión de Lázaro Cárdenas Batel, y secretaria de Turismo del Distrito Federal, en la administración de Marcelo Ebrard.  En mi partido, el Partido de la Revolución Democrática, fui elegida al frente de la dirigencia del Distrito Federal.

Como millones de capitalinas, también tengo una historia de familia, trabajo, amor y lucha constante.

Estuve casada durante 17 años y hace casi 7 que me divorcié. Soy madre de corazón de una maravillosa niña. Como hija mayor, debido a que mis padres trabajaron todo el tiempo para darnos las mejores oportunidades a cada uno de nosotros, procuré por el bienestar de mis dos hermanos desde muy pequeña.

Soy deportista, particularmente me encanta correr porque siempre es un reto de constancia y una satisfacción llegar a la meta.

Cuando cuidaba de mis hermanos aprendí a trabajar por los otros. Comprendí que todos los actos tienen consecuencias, y que estas podían afectar en la salud e integridad de los más pequeños. Comprendimos que sólo el trabajo en equipo nos permitiría finalizar más rápido nuestras tareas y que, sin importar las diferencias, el respeto y cuidado entre nosotros era nuestra principal fuerza. Aprendí a alcanzar acuerdos para obtener mejores resultados, sabía que las discusiones y rencores infértiles solo serían obstáculos para alcanzar nuestros objetivos.

También, soy una mujer con muchos sueños y que los cumple. Desde pequeña cuando viajé en avión por primera vez, admiré a aquellas mujeres que me brindaron cuidados y me hicieron sentir segura hasta llegar a mi destino. Mi admiración por su trabajo hizo que yo también quisiera hacer lo que ellas hacían y cumplí ese primer sueño: a los 18 años comencé a desempeñarme como sobrecargo en una de las líneas aéreas más importantes del país.

La familia también la constituye tu núcleo de trabajo. Generas afectos y fuertes vínculos que te ayudan a trascender y a seguir avanzando.

A los 22 años vi con el temor de quien puede perder su fuente de trabajo, y con frustración, cómo más de 40 mil sobrecargos, muchos cercanos a mí, eran despojados de su empleo de forma injusta. Eso me motivó a actuar por lo que estudié la licenciatura en Derecho. A pesar de mi poca experiencia, no dudé en abrir camino y ser responsable de darle voz a cientos de trabajadores, es por eso que fui electa Secretaria General de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México.

Mi vida dio un vuelco, y fue ahí donde se concretó mi segundo sueño: que con mi trabajo fuera posible lo que para muchos no lo era.

Siempre supe, incluso antes ser líder sindical, que mi trabajo sólo tenía un sentido, el social. Aquel en donde el bienestar de las mayorías se antepone a los intereses personales o particulares.

Llegar a cumplir los sueños no es tarea fácil, menos en un tiempo en donde la voz de las mujeres no contaba con el eco suficiente, no por falta de fuerza, sino porque seguimos inmersas en un esquema social asimétrico, en donde a pesar de la importancia del trabajo de la mujer en el día a día, éste no cuenta con un valor ni siquiera económico, por lo que la percepción es de invisibilidad.

Me he enfrentado con arbitrariedades –como el estar sujeta a no subir de talla o no poder se madre- y obstáculos surgidos en mayor medida por ser mujer, y contrario a desanimarme, se ha convertido en mi mayor fortaleza para seguir adelante no sólo alcanzando espacios que antes eran reservados para los hombres, sino generando políticas en favor de las mujeres, de los niños y los jóvenes.

Soy una mujer de izquierda y a pesar de varias ofertas políticas me identifiqué con el PRD porque encontré la apertura, la libertad de expresión, el respeto a los derechos humanos, el respeto al género femenino, a los niños, a los adultos mayores, pero sobre todo el impulso a las ideas innovadoras y progresistas.

Desde mi trabajo como legisladora, en dos ocasiones como diputada de la ALDF y ahora como Senadora de izquierda, he impulsado y concretado políticas en favor de las mujeres, en contra de la violencia de género, del abandono de madres e hijos, y en favor de miles de estudiantes con becas y útiles gratuitos.

Mis resultados a través de estos 25 años de trabajo me respaldan, pero tu confianza para mí es lo más importante. Yo seguiré trabajando con tu apoyo y tu participación. Te invito a conocer mi trabajo y a que sigamos caminando juntos para hacer de esta Ciudad de México el mejor lugar para vivir.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.