Adicciones y justicia

Adicciones y justicia

En nuestro país el problema del narcotráfico y el fenómeno social que genera a su alrededor nos afecta, nuestra ciudad no está exenta de este impacto, uno de los principales daños es el incremento de las adicciones y ello nos obliga a idear nuevos mecanismos que le sirvan a la población y le permita a las autoridades cumplir con la responsabilidad de resguardar la seguridad de la gente.

Por eso queremos incorporar en el Distrito Federal la llamada Justicia Terapéutica donde los primo delincuentes, que cometen delitos menores sin violencia, pueden ser procesados por Juzgados de Tratamiento contra las Adicciones que ayuden a la persona a su rehabilitación.

De manera conjunta hemos trabajado en la Asamblea Legislativa con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la Comisión Nacional contra las Adicciones, el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México, el Tribunal Superior de Justicia para presentar la Ley para el Tratamiento Jurisdiccional de las Adicciones del Distrito Federal.

Desde la Asamblea hicimos estudios sobre los problemas que más preocupan a la población en las colonias de la ciudad y las adicciones se ubicaron como el segundo de tema prioritario para la gente. Porque en múltiples ocasiones ese binomio adicción-delincuencia es que más padece la gente en su vida cotidiana.

Queremos romper estigmas y que los adictos puedan ser vistos, rehabilitados; porque para la Justicia Terapéutica las adicciones son una enfermedad, pero de ninguna manera se les exime de su responsabilidad en la comisión de delitos.

Ellos habrán de reparar el daño provocado a las víctimas, pero tendrán la oportunidad de enfrentar sus adicciones con especialistas.

El objetivo final es ofrecer una Justicia Terapéutica, donde la persona que cometió un delito menor tenga la oportunidad de rehabilitarse bajo la supervisión de un Tribunal de Tratamiento para las Adicciones.

Esta propuesta permitirá romper el círculo vicioso y reducir la incidencia delictiva a partir de la disminución o eliminación del consumo de drogas o alcohol y permitir la reinserción social.

Esta propuesta no se aplicará a rajatabla a todos los detenidos, para sujetarse a esa nueva normatividad la persona deberá manifestar su voluntad de someterse a ese proceso, previamente debió darse la reparación del daño, el delito cometido no debe ser grave, debe ser la primera vez que sea sujeto a un proceso y que no se le relacione con otro delito.

Se busca dar una atención integral en el tratamiento pues en materia judicial el proceso estará en manos de un juez especializado, en términos clínicos habrá todo un plan de tratamiento, a nivel social se busca la reinserción y se involucra a la comunidad.

Quienes se sometan a la Justicia Terapéutica están sujetos a reglas, porque de lo contrario se les suspenderá de este proceso.

Deben cumplir con las obligaciones adicionales que el juez imponga, no cometer ningún delito, abstenerse de consumir y evitar situaciones de riesgo para el consumo, someterse al plan de vigilancia determinado por la autoridad judicial, no amenazar o agredir a la víctima, ofendido o testigo.

Porque la atención de los problemas vinculados con la inseguridad no sólo deben ser observados bajo la óptica criminal, debemos buscar los mecanismos que han sido exitosos en otros países para buscar la reinserción, de lo contrario no vamos a poder reconstruir el tejido social.

Columna en El Universal

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El equipo de Alejandra Barrales

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