Apremiante definir rumbo de la aviación en México

Apremiante definir rumbo de la aviación en México

El sector aeronáutico es uno de los motores económicos más importantes del país, debido a que genera empleos de calidad, bien remunerados, pero sobre todo, porque es uno de los principales promotores del comercio y del turismo, no sólo a nivel nacional.

A pesar de los beneficios que la industria aérea genera, en México durante años nos ha faltado una política que impulse el desarrollo y crecimiento de la aviación nacional. Esto ha provocado que en los últimos años, desaparecieran cerca de 26 aerolíneas mexicanas, incluida la emblemática Mexicana de Aviación, cuya desaparición fue un duro golpe para el sector y para miles de trabajadores.

Un análisis sobre la aviación mexicana de 1992 a 2013, elaborado por la Dirección General de Aeronáutica Civil, dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, revela cómo se ha deteriorado la aviación, aun cuando la demanda de este transporte va en aumento.

Durante este periodo, el número de asientos ofrecidos por las aerolíneas mexicanas ha caído en 26.4% y el número de pasajeros transportados por empresas nacionales se redujo en 2.4%, mismo porcentaje en que crecieron las líneas extranjeras en nuestro país.

Si bien estos datos son preocupantes, es más alarmante saber que en tan sólo 10 años, el número de trabajadores del sector se ha reducido en 36%, aun cuando hoy en día son más las personas que se transportan por ese medio.

Estas cifras nos revelan cómo hemos ido disminuyendo la participación nacional en la industria aeronáutica, contrastando con el crecimiento de las empresas extranjeras, las cuales ganan terreno en nuestro mercado. Así lo revelan los datos: las aerolíneas internacionales han crecido 276% en transporte de pasajeros al interior de México, en tan sólo una década.

Ante este escenario, resulta impensable abrir, sin previas condiciones, aún más nuestro mercado a empresas extranjeras, particularmente las de Estados Unidos, las cuales han sido las más beneficiadas ante la falta de competencia que les representan las empresas mexicanas.

Adoptar una política de cielos abiertos, es decir definir qué queremos para la aviación mexicana, implicaría que las aeronaves extranjeras pudieran ingresar a nuestro territorio únicamente para cargar pasaje y llevarlo a un tercer destino, ya sea nacional o en otro Estado. En consecuencia, la derrama económica generada por esta actividad y los empleos directos e indirectos derivados, beneficiarían a otro país y no al nuestro.

Por ello, el anuncio que hiciera hace un par de días la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de no aceptar un acuerdo bilateral con Estados Unidos de esta naturaleza, es sin duda positivo, sin embargo, no es condición suficiente para detonar el mercado interno.

Con la construcción del nuevo aeropuerto del DF se prevé un aumento de operaciones cuatro veces mayor a las que se desarrollan en el actual aeropuerto, lo que en las condiciones actuales significa que, si no crecemos a un ritmo acelerado en este sector, tendremos que abrir nuestros cielos para dar cobertura a la demanda que se generará una vez que inicie la operación de esta nueva terminal.

Estamos ante un escenario en donde, si continuamos la ruta que plantea el informe de Aeronáutica Civil, las empresas nacionales irán disminuyendo su participación en el mercado hasta el punto de la desaparición, lo que si no sucede en los próximos años, el riesgo será aún mayor, una vez operando el nuevo aeropuerto.

El escenario de la industria aeronáutica nacional es difícil. Si mantenemos una tendencia negativa, como se ha observado en el informe de Aeronáutica Civil, las empresas nacionales disminuirán su participación en el mercado hasta llegar al punto de la extinción.

Este riesgo crecería aún más cuando comiencen las operaciones del nuevo aeropuerto, pero sobre todo, si no consideramos que es verdaderamente urgente elaborar una política aeronáutica con la colaboración de todos los participantes del sector y que garantice condiciones equitativas para el crecimiento de las empresas y trabajadores mexicanos.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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