Construcción de equilibrios

Construcción de equilibrios

Las pasadas elecciones dejaron mensajes interesantes por parte de la población para quienes serán sus gobernantes y para quienes seremos sus representantes.

Vale la pena reflexionar respecto a la conformación del Poder Legislativo, tanto a nivel nacional, como a nivel local, porque la ciudadanía optó por el equilibrio de poderes a nivel nacional, pero en el DF fue absoluto el respaldo que otorgó al proyecto de la izquierda.

En la capital del país, de los 40 distritos electorales en disputa, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partito del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC) ganaron 38, eso retrata de manera clara como el abanico social de nuestra ciudad respalda un proyecto político.

Más allá del trabajo organizacional que puede tener una fuerza política en un territorio, en este caso el Distrito Federal, es muy interesante que la ciudad con sus contrastes comparte valores que nos unifican y que a la vez pueden hacernos muy diferentes con relación a los habitantes del resto del país.

En la ciudad de México los capitalinos compartimos una posición reconocida a nivel nacional e internacional a favor de los derechos y libertades de los individuos, de reconocimiento pleno al desarrollo de cada persona y respeto absoluto a sus convicciones personales, sociales y políticas.

Hemos aprendido que en esta ciudad hay espacio para todos, en el mosaico social tenemos cabida en una ciudad que respeta al ser humano, hemos juntos aprendido a tolerar nuestras diferencias y al final eso nos hace una sociedad madura.

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal está conformada por 66 legisladores, 40 de mayoría y 26 de representación proporcional. La izquierda tendrá en esta representación 41 legisladores, una mayoría sustentada en el respaldo de la gente.

Congreso de la Unión

El papel del Congreso a nivel federal tuvo una relevancia desde los años 90, cuando por primera vez en la historia de nuestro país, el presidente de la República no tenía el voto mayoritario de los legisladores de su partido, estamos hablando del sexenio de Ernesto Zedillo, que tuvo que enfrentar a la oposición agrupada en el llamado G4 que integraban los partidos de oposición.

Los estudiosos llaman a este proceso “gobierno dividido” y México estaba frente a este escenario político nuevo, el Ejecutivo no tenía mayoría en el Legislativo y por lo tanto entramos como país a un proceso de construcción de acuerdos y de negociación al que no estábamos acostumbrados los mexicanos.

Una vez más en este 2012 el voto de la gente dejó para el Congreso un mensaje, no hay mayorías absolutas como en el pasado.

Hay un movimiento interesante en la representación, por el crecimiento y el descenso de fuerzas políticas. De acuerdo con los datos preliminares del Instituto Federal Electoral, la alianza del PRI-PVEM tendrán 232 legisladores en la Cámara de Diputados; son el grupo mayoritario pero no tienen ni la mayoría calificada ni la absoluta. Además esta alianza perdió 30 curules con relación a la pasada elección donde el PRI sólo tenía 239 diputados y el PVEM sumaba 23, es decir tenían 262 diputados federales juntos.

La izquierda por el contrario tuvo un crecimiento, la alianza PRD-PT-MC logró 140 diputaciones federales, con lo que se coloca como la segunda fuerza en la Cámara de Diputados; estas tres fuerzas políticas tenían juntos 88 diputados, esa es la diferencia.

La bancada de PAN de 140 diputados que tenía, ahora suma 118.

A nivel nacional la ciudadanía no quiere que una sola fuerza conduzca el destino del país, no se equivoca al establecer contrapesos e impulsar la construcción de acuerdos por el bienestar de todos.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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