¿Cuál es mi aspiración?

¿Cuál es mi aspiración?

En una demostración de compromiso democrático, un grupo de perredistas respondimos el pasado sábado a una convocatoria de nuestro partido para reflexionar de cara a nuestros militantes y a los ciudadanos sobre los aciertos y desafíos del PRD, una vez transcurridos ya 13 años de gobiernos de izquierda en la ciudad de México.

El sello de nuestro partido es el debate público, apasionado y respetuoso. Sólo quienes no están acostumbrados a ese ejercicio de transparencia y viven en la lógica de un partido dominado por una persona o de debatir a puerta cerrada, se empeñan en verlo como un conflicto interno y donde cualquier disenso es interpretado como ruptura. Nada más lejano y contrario a la democracia de nuestro partido.

Qué pena por ellos porque pierden de vista lo sustantivo, que son las ideas y las propuestas que en ese tipo de discusión pública se expresan, y que se van integrando a nuestra propuesta política para refrendar el apoyo mayoritario de los ciudadanos al perredismo.

En el foro “Así gobierna la izquierda”, realizado en la Alameda, legisladoras, servidores públicos, dirigentes del partido, y militantes del PRD tuvimos varias coincidencias respecto a los aciertos que hemos tenido como gobierno en la Ciudad, sin duda uno es la política social.

Pero este sello del PRD de atender prioritariamente las necesidades de la población, que es imitado por gobiernos de otros partidos, se ha logrado a pesar del trato injusto e inequitativo que las administraciones federales dan a los habitantes de la Ciudad de México en materia fiscal. Desde 1999 se le excluyó indebidamente a la ciudad de algunas transferencias federales a las entidades de la República.

Creen erróneamente que así dañan políticamente a nuestro partido, cuando en realidad cavan su propia tumba electoral, pues la administración local ha incrementado sus ingresos propios.

No olvidemos que el gobierno del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas inició en diciembre de 1997, aun con las secuelas sociales y económicas de un desastroso manejo de la economía nacional que arrasó con patrimonios enteros, construidos con sacrificio durante generaciones, que permanece en la memoria de todos como “el error de diciembre (de 1994)”, y cuya única autoría le corresponde al priismo.

A pesar de ese contexto, los gobiernos perredistas han hecho su tarea. Desde 1997 a la fecha, el DF se ha ubicado con los niveles más bajos de marginación.

El conjunto de las políticas sociales han tenido un impacto positivo. En 1996, la esperanza de vida de los capitalinos era de 74.64 años, para 2010 alcanzó 76.30.

Podemos extendernos en el recuento de indicadores que nos demuestran cómo el PRD ha sido capaz de gobernar bien, de generar un clima de confianza para la inversión con la consecuente generación de empleo, pero es notorio e irrefutable que en el ánimo de la gente está afianzar y reforzar lo alcanzado hasta ahora.

Son tantas las carencias que aún tienen millones de personas en México, que los alcances de nuestras políticas en el DF se nos plantean como desafíos para que cada vez más familias, jóvenes, niñas y niños, vean realizado su derecho a la felicidad.

Por eso a los perredistas nos interesa nutrirnos de esas demandas, de los sueños y aspiraciones de la gente, para responderles con políticas públicas concretas desde el ámbito en que cada uno de nosotros servimos. No podría ser de otra forma, sino de la mano del ciudadano como vamos por más años de gobiernos de izquierda. Nuestra aspiración es entonces muy clara, que el PRD siga gobernando.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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