Cuatro años de decidir en libertad

Cuatro años de decidir en libertad

Hace cuatro años la ciudad de México dio un paso decisivo para la salvaguarda de los derechos de las mujeres al despenalizar la interrupción del embarazo si ocurre en el lapso de las 12 semanas de gestación, al ver los resultados obtenidos hasta ahora podemos decir sin lugar a dudas que fue una decisión acertada.

Suman ya más de 58 mil procedimientos practicados en estos cuatro años, pero ese dato por sí solo no nos revela la magnitud de su importancia si no lo ponemos en contexto.

Por ejemplo, es necesario mencionar que ha sido mucho mayor el número de mujeres que han acudido a las unidades hospitalarias del gobierno de la ciudad a informarse, pero no todas han optado por interrumpir su embarazo.

Desde la entrada en vigor de las reformas a la Ley de Salud y al Código Penal del Distrito Federal, el 27 de abril de 2007, han acudido más de 85 mil mujeres para conocer sobre este procedimiento, de los métodos disponibles y la forma en que el personal médico procede en cada caso, lo que les permite elegir con libertad el momento en que quieran ejercer su derecho a la maternidad Gracias a esta reforma miles de mujeres no han tenido que recurrir a la clandestinidad arriesgando su vida y su salud como solía hacerse; por el contrario, acuden a instalaciones adecuadas donde son atendidas por médicos especialistas, capacitados y que respetan su dignidad y derechos como mujeres libres.

Además, la gran mayoría de quienes interrumpieron su embarazo adoptaron voluntariamente algún método anticonceptivo a partir de la atención médica y orientación proporcionada en cada caso por el personal de salud. Esta reforma, que sólo pudo ser posible gracias a la visión de vanguardia de un gobierno de izquierda, ha beneficiado principalmente a mujeres residentes en el DF (75% de los casos), y en menor medida a otras que viven en otras entidades, sobre todo del Estado de México (21%).

Lamentablemente las mujeres de otros estados no tienen esa posibilidad y peor aún, ahora viven con la amenaza de ser encarceladas si interrumpen su embarazo, pues a partir de las reformas en el Distrito Federal se emprendió una andanada, no contra el gobierno capitalino sino contra las propias mujeres.

En 18 estados “gobernados por el PRI y PAN” se modificaron las leyes y códigos locales para castigar con prisión la interrupción del embarazo, como una demostración de la falta de respeto hacia la mujer y la grave ignorancia que aún pesa en buena parte del país sobre nuestros derechos.

Estos retrocesos locales no han sido los únicos intentos por atajar el avance de una nueva generación de derechos que caracterizan ya a la ciudad de México, pues no olvidamos que apenas la Asamblea Legislativa aprobó las reformas que hacen posible la interrupción legal del embarazo y sus opositores acudieron a la vía jurídica para combatirlas.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación confirmó más de un año después la constitucionalidad de las reformas, lo que dio certidumbre a miles de mujeres en la ciudad de México que no están dispuestas a renunciar a sus derechos y libertades, sobre todo cuando se trata de decidir sobre su propio cuerpo y maternidad Tuvimos razón y ahora queremos que todas las mujeres del resto de nuestro país puedan gozar también en sus propios estados del mismo derecho que las capitalinas.

Y lo vamos á lograr, sin duda. A tiempo.

Columna en El Universal

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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