Derecho a la felicidad

Derecho a la felicidad

Pensar en las personas, sus necesidades como individuos y como parte de un colectivo, buscar ofrecer un piso mínimo que les permita su pleno desarrollo, de eso se trata el derecho a la felicidad.

Cuando se externa este concepto, algunos piensan que se trata de una cuestión superficial, porque no se analiza la profundidad de lo que representa para las personas lo que es la felicidad y la suma de esfuerzos que se requiere para poder alcanzarla.

La felicidad es una aspiración de las personas, no importa su sexo o edad, y el Estado debe velar para que los individuos, y la sociedad puedan alcanzarla.

Muchas naciones han incorporado el concepto de felicidad, incluso como un factor de medición, en México llegó a formar parte de la Constitución, pero en 1836 fue dejado de lado.

Estoy convencida que todos tenemos derecho a la felicidad y sólo la podremos alcanzar cuando tengamos salud, alimentación, educación, trabajo, seguridad, vivienda, sin estos satisfactores mínimos difícilmente podremos sentirnos como personas felices.

Cuando fui responsable de los trabajos de la Asamblea Legislativa de Distrito Federal (ALDF), uno de los órganos de gobierno de nuestra ciudad, el derecho a la felicidad se convirtió en uno de mis objetivos y propuse tanto reformas como programas que contribuyeran a esa aspiración.

Uno de los objetivos más exitoso de entonces fue crear un Fideicomiso para que la Asamblea Legislativa firmara convenios con universidades públicas y privadas para becar a jóvenes que no tenían acceso a la educación media y superior. Con esta medida regresamos a miles de estudiantes a las aulas; porque no hay mayor preocupación y frustración tanto para los padres, como para los jóvenes, que ver truncado su desarrollo profesional.

También fue satisfactorio concretar el Instituto para la Prevención de las Adicciones para dar una atención integral a este problema que se ha convertido en un fenómeno social y constituye una de las principales preocupaciones de las familias de la Ciudad de México.

También impulsamos reformas para mejorar las condiciones de seguridad en las guarderías, para que las madres trabajadoras tengan confianza sobre el lugar y personal que está al cuidado de sus hijos e hijas, sobre todo después de la experiencia tan lamentable que resultó lo acontecido en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora.

Ninguna mujer puede ser feliz en medio de un ambiente de violencia, por ello trabajamos una serie de reformas que sancionen con cárcel a todos los agresores, sin que medie denuncia.

El empleo y la seguridad siempre van a encabezar las listas de las encuestas, cuando se trata de prioridades de una población, nos toco detonar los trabajos en el Consejo Económico y Social de la Ciudad, que congrega a empresarios, autoridades, colegios, académicos para impulsar la vocación económica del Distrito Federal.

De esta forma tratamos de contribuir con satisfactores que permitan a los habitantes de la capital ser felices. Hoy abordo este tema, porque el pasado 21 de marzo se conmemoró el día por el derecho a la felicidad decretado por Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En la ONU fue Bután quien llevó a esa tribuna el tema en 2011 para que la Asamblea reconociera la búsqueda de la felicidad como un objetivo de los seres humanos, el cual se puede medir cuando se cruzan los niveles de salud pública, estabilidad laboral, calidad del medio ambiente y el goce pleno de los derechos humanos.

Brasil, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Bolivia, Perú, tienen incorporado en sus constituciones y leyes el tema de la felicidad. Estoy convencida que nuestro país requiere tener este concepto en la Carta Magna como principio para poder instrumentar políticas públicas que nos lleven a todos los mexicanos a la felicidad.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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