Desarme Voluntario

Desarme Voluntario

Bicicletas, computadoras portátiles, tablets, despensas a cambio de pistolas, rifles y hasta granadas se intercambiaron en Iztapalapa en los últimos días del 2012, como parte del programa “Por tu familia, desarme voluntario”. Se trata de un proyecto que contribuya al combate de la violencia desde otra óptica.

El proyecto impulsado por las autoridades delegacionales, el gobierno de la ciudad, el Consejo Ciudadano de Seguridad, pero sobre todo la participación de la gente se logró involucrar a los habitantes de esta demarcación, a la que se ubica con los índices de inseguridad más altos del Distrito Federal.

Programas como estos permiten a la población encontrar mayores beneficios al uso de la bicicleta, de una computadora portátil que contar con un arma en casa. El hecho de que menores y jóvenes vean que en su casa se pueden desprender de una pistola por una herramienta para su educación, entretenimiento, recreación es una gran lección de civismo.

Las armas que tienen en casa son un peligro para las propias familias, que se colocan en una situación de riesgo permanente, por un accidente o una discusión mal resuelta. Son incontables las historias de menores que tomaron una pistola para jugar y el juego terminó en tragedia.

Está tan cercano el caso del menor que murió en una sala de cine en Iztapalapa por una bala perdida, porque se había convertido en una cuestión cotidiana que en las fiestas la gente sacara pistolas y rifles y se pusiera a disparar al aire, sin tomar en cuenta los daños que podrían causar con sus festejos.

Por eso es tan importante enfrentar los problemas de violencia y delincuencia desde varios ángulos, no puede ser sólo la persecución policiaca, se requiere abrir el panorama, necesitamos cambiar la perspectiva de quienes están involucrados en este ambiente, porque no se trata sólo de individuos, son familias enteras que comparten formas, códigos, antivalores como parte de su realidad.

Se trata de vincularlos con actividades relacionadas con la cultura y el deporte, porque ofrecerles una computadora es abrir una ventada al mundo de la tecnología; el uso de la bicicleta mejora la salud y es una opción de transporte para muchos.

Iztapalapa, por su densidad poblacional de casi dos millones de habitantes, tiene una complejidad especial, es la demarcación más poblada de todo el país; en nuestra ciudad está convertida en una delegación dormitorio, la gente no trabaja cerca de su casa, invierte horas de su vida para trasladarse, aunado a los serios problemas que tiene por escasez de agua potable.

El programa arrancó en Iztapalapa y ahora se traslada a Gustavo A. Madero, porque el hecho de sacar un arma de una casa es salvar una vida, evitar que se cometa un delito, que suceda un accidente.

Todas las medidas que se tomen en materia de prevención del delito contribuyen en la ciudad y en el país, por eso es importante impulsar proyectos que ayuden a la población a pensar que hay opciones, que siempre hay una alternativa mejor. Uno de los grandes retos que se tienen es contribuir en la reconstrucción del tejido social tan dañado por el círculo vicioso de la pobreza, marginación, desempleo, violencia, falta de oportunidades con medidas integrales.

Por eso vale la pena todos los pasos que sumen, que poco a poco las familias no vean como una costumbre o una opción tener armas en casa; que en un tiempo razonable las armas de la ciudad sean la educación.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

Comentar