Diversidad y respeto

Diversidad y respeto

En el Distrito Federal todas las expresiones tienen cabida, las formas de ser cada persona, aquí encontramos un mosaico que conjunta la pluralidad y diversidad de nuestro país; por eso es tan importante el valor que le dimos los capitalinos a la tolerancia y al respeto.

Podemos ir de un extremo a otro en cuestión ideológica y manifestarnos con toda libertad; encontrarnos en las calles de la ciudad con todas las expresiones religiosas y la gente las profesa sin ningún problema; vivir con la preferencia sexual que como seres humanos tenemos con plena libertad y derecho.

Aquí no importa el color de la piel, características físicas, creencias religiosas o políticas, condiciones económicas, edad, sexo, todos los que vivimos en la ciudad de México tenemos derechos y los ejercemos; parece fácil decirlo, pero cuando miramos a otras partes del país reconocemos que es un logro de todos.

Los capitalinos hemos tenido cambios muy importantes en los últimos 15 años, lo hicimos en conjunto habitantes de la ciudad y la izquierda; conformamos un binomio que hoy tiene a la capital del país en los niveles de calidad de vida más altos a nivel nacional.

Hemos aprendido a respetar los derechos de los demás, aceptar que las decisiones que las mujeres tomen sobre la maternidad son suyas, pero que esa opción no sea un problema de salud pública, por eso se legisló ante una realidad; se cierra cualquier asomo de impunidad ante la violencia hacia las mujeres y los menores de edad; se cubre una deuda pendiente con las personas de la tercera edad, que habían estado en el abandono.

Pero también uno de los grandes logros en una ciudad como la nuestra es asumir que cada uno puede amar a quien quiera, aceptar y reconocer la integración de nuevos modelos de familia como parte de una normalidad social.

Destaco este punto porque hace unos días fue 14 de febrero y en las jefaturas delegacionales se llevaron a cabo bodas masivas, iban a comprometerse y tener certeza jurídica ante el Estado parejas heterosexuales, homosexuales, de la tercera edad, otros muy jóvenes, pero todos con la garantía de que su lazo cuenta con todos los derechos que la ley otorga.

Al Distrito Federal han venido parejas de otras entidades de la República, para buscar un derecho que en sus lugares de origen se les niega; pero al final fue un triunfo para ellos, pero también para nosotros. El caso llegó en su momento a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y nos dio la razón.

Cuando en algunos estados del país se quiere poner cerrojo con las leyes a los procesos de integración de una sociedad, aquí se discute la ampliación de derechos de una población.

Por eso es tan interesante lo que hemos hecho juntos, pues con el respaldo de la población, los representantes populares que estuvimos en la Asamblea Legislativa del DF en 2009 votamos a favor del matrimonio entre las personas del mismo sexo, porque así es la realidad.

En 2009 alcanzamos el acuerdo y los ojos no sólo del país, sino del mundo se pusieron en nuestra ciudad; el Distrito Federal dio un gran paso en el reconocimiento de derechos humanos que países de primer mundo que Francia o Gran Bretaña no tenían.

A principios de febrero, el Parlamento británico debatió la posibilidad de reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo, con una votación dividida se logró sacar adelante esta propuesta. David Cameron calificó el resultado como “un paso importante hacia adelante” que fortalecerá a la sociedad, de acuerdo con la prensa inglesa. Mientras que en París hay manifestaciones en contra de este derecho.

Debemos sentirnos orgullosos de los logros que hemos hecho en nuestra ciudad, hemos cambiado juntos y somos una mejor comunidad.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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