Hay que escuchar a la gente

Hay que escuchar a la gente

El lunes pasado conviví con los habitantes de Tepito y doña Rocío me permitió dormir en su casa. Esta es la primera vez y espero seguir haciéndolo en otras colonias de la Ciudad de México. ¿Porqué lo hago?, se preguntarán ustedes.

Muy sencillo, porque estoy convencida que es importante escuchar a la gente y aunque a lo largo de los 20 años de carrera política que llevo conozco la problemática de esta capital, creo que este tipo de ejercicios es una oportunidad para construir junto con ellos una solución, donde todas y todos, colaboremos.

Estoy convencida que es la mejor forma de hacer política y no estar sentada atrás de un escritorio o desde una curul. De algo estoy segura, me gusta escuchar a la gente, aprender de ella, pero sobre todo, ser alguien que contribuya con su trabajo en la solución de sus problemas.

La convivencia con la familia de Rocío y sus vecinos fue muy interesante y salí convencida que hay que trabajar más y más para mejorar su calidad de vida, con mayores oportunidades de estudio y de empleos formales.

Al día siguiente caminé, acompañada por jóvenes y habitantes, por las calles de Bartolomé de las Casas, Toltecas, Matamoros y Aztecas. El denominado “barrio bravo” está habitado por gente noble, con ganas de trabajar, de estudiar, de superar los problemas de inseguridad que viven a diario. Y en esa tarea me sumo con ellos.

Columna en Eje Central

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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