La ciudadanía castiga a los partidos sin compromiso

La ciudadanía castiga a los partidos sin compromiso

Desde la reforma electoral de 1997 la actividad política en el Distrito Federal adquirió un papel muy relevante, se fortalecieron liderazgos así como la labor partidista local. El PRD tiene la fortuna de contar con el apoyo mayoritario de la gente desde hace 13 años, actualmente la izquierda mantiene el proyecto en el Gobierno del Distrito Federal, en 13 Jefaturas Delegacionales y en la representación más grande de la Asamblea Legislativa; sin embargo es importante hacer un alto a estas alturas para mirar el papel de la oposición en la capital.

A nivel nacional la situación es distinta, pues se vive un gobierno dividido, por decisión de los ciudadanos con su voto quien encabeza el Ejecutivo Federal carece del respaldo mayoritario en el Poder Legislativo, esto ha servido a nuestro sistema político porque se tiene un contrapeso real.

El hecho de pertenecer a un partido distinto al que encabeza el gobierno federal, ha limitado el actuar de la oposición en el Distrito Federal, me refiero a las posibilidades de proponer, de acordar, de impulsar el crecimiento de la ciudad, de apostarle al bienestar de los capitalinos, porque piensan que eso no les dará rendimientos electorales. Esa es una premisa alejada de la realidad.

Particularmente con el Partido Acción Nacional el gobierno de izquierda y los legisladores del Partido de la Revolución Democrática hemos tenido una serie de diferencias que no conducen a ningún lado; hay una intensión permanente de caer en confrontación y se carece de cualquier tipo de compromiso hacia los habitantes del Distrito Federal, pero de eso la gente se da cuenta.

Las encuestas más recientes del mes de septiembre dan muestra de cómo la preferencia electoral hacia el panismo ha tenido una disminución, simpatías que de inmediato se inclinan hacia el priísmo, lo que permite colocar en los últimos meses al PRI como segunda fuerza electoral en el Distrito Federal, escenario que no se había presentado.

El voto duro del PAN está en 5 por ciento, mientras que el llamado voto duro priista creció 6 por ciento; el voto suave, donde el ciudadano se identifica débilmente por el partido pero vota por él, muestra una preferencia por el panismo de 7 por ciento y del PRI está ya en 8 por ciento; esto deja en claro que poco a poco el tricolor desplaza al blanquiazul en la intensión de voto de los capitalinos.

Aunque el PRD continúa al frente de la intensión de voto con una diferencia bastante notable con respecto a las otras dos fuerzas políticas, es interesante ver cómo la población observa a la oposición.

Podemos ver el impacto negativo que hay entre la población respecto a los resultados que ofrece el gobierno federal, eso está demostrado en diversos estudios de opinión, incluso los realizados por esta casa editorial. En una evaluación hecha en junio de este año por El Universal, los habitantes del Distrito Federal evaluaron de mejor forma al gobierno de Marcelo Ebrard que al de Felipe Calderón. “El 35% de los entrevistados consideran mejor al Jefe de Gobierno, frente a 17% que prefieren al Presidente”, nos informan.

Al parecer los panistas no están leyendo con cuidado los estudios de opinión, pues están muy lejos de ser una oposición propositiva. En el caso de la Asamblea Le gislativa la única iniciativa que han impulsado como grupo es la Ley General de Turismo, que obtuvo un respaldo de mi parte, porque tengo un compromiso con el sector ya que fui titular de la Secretaría de Turismo. Las demás propuestas legislativas se quedan en temas muy marginales.

El costo del papel que están jugando los panistas lo están pagando con la ciudadanía, quisiéramos una oposición que trabaja por la gente, al final nuestro objetivo es el bienestar de la población del DF, lo vamos a hacer solos o con las fuerzas políticas que se quieran sumar.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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