La conveniencia de combatir el hambre

Nadie puede oponerse a que mejoren las condiciones de pobreza en la que viven 50 millones de mexicanos, pero la política instrumentada para combatir el hambre en el país requiere de una visión de Estado. Reducirlo, en el mejor de los casos, a una estrategia de contención de la pobreza o peor aún, a una estrategia electoral, al final no va a cambiar la realidad de marginación y pobreza alimentaria que tenemos.

De ahí la necesidad a tener claridad en el programa, el concepto integral del mismo; el gobierno federal y las autoridades locales requieren de una coordinación, porque estamos entrando a un terreno de confrontación, y queda la impresión de que a punta de billetazos se quiere reducir la presencia de la oposición en entidades de la República donde tiene arraigo entre la gente.

En el caso del Distrito Federal ya hubo un encuentro entre la titular de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno federal y el jefe de gobierno de la ciudad, Miguel Ángel Mancera Espinosa, a la cual asistieron los jefes delegacionales de Iztapalapa, Gustavo A. Madero —las dos demarcaciones más pobladas de la capital del país—, Álvaro Obregón y Magdalena Contreras. 

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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