La izquierda y sus liderazgos en la ciudad

La izquierda y sus liderazgos en la ciudad

Durante 14 años el DF ha vivido un proceso de evolución en todos los aspectos. La clase política de la ciudad antes de 1997 no estaba muy preocupada por tener una visión metropolitana, porque todas las decisiones estaban supeditadas al poder presidencial. Nuestra ciudad cambió y la forma de hacer política también ha tenido su transformación.

El termómetro social nos ha ido indicando en todo este periodo el camino a seguir y la presión necesaria para propiciar los cambios; podemos estar orgullosos de que la ciudad hoy goza de un reconocido índice de desarrollo humano, que se tienen los programas sociales más completos de América Latina, que estamos a la vanguardia internacional en temas de derechos y libertades.

Hemos logrado que se reconozca al DF como una de las grandes metrópolis, su crecimiento no se ha detenido, además a nivel nacional es una de las ciudades que la gente visita porque no se viven los niveles de violencia de otros puntos del país.

En este proceso de evolución la clase política no puede quedarse rezagada, atrapada en dogmas y radicalismos, esa es la posición más fácil de asumir, pero a nuestra ciudad no le sirve de mucho, porque no se avanza.

El Distrito Federal necesita de una izquierda progresista, que sin claudicar a sus principios básicos se inserte en el debate, que dialogue con todas las expresiones y visiones políticas dentro y fuera de nuestro partido, pero sobre todo que escuche a los ciudadanos.

No dejemos pasar esta oportunidad que nos ha dado la población que se siente representada por nuestro proyecto.
Tenemos que ser una izquierda de ideas firmes e incluyente, a la ciudad de nada le sirven los radicalismos retóricos, discursos estridentes y amenazantes que no construyen, pero que tampoco respetan a los que piensan diferente.

Personalmente me asumo congruente con el proyecto en el que participo, porque junto a otros liderazgos asumimos nuestra responsabilidad en los momentos donde se debe encabezar una marcha, una manifestación, una huelga, un movimiento, una denuncia; porque sin miedo sabemos levantar la voz cuando se trata de defender a la gente. Nos plantamos frente a quien tenemos que hacerlo en defensa de los derechos de trabajadores, de familias, de las mujeres, de los jóvenes y de los ciudadanos. Porque muchos políticos se asumen con arrojo pero sólo en su retórica, porque son incapaces de estar frente a un movimiento real, de tener la sensibilidad para palpar el momento en que nos encontramos en todo el país.

Hoy de nada sirve volver a confrontar a la población, este periodo que se nos presenta debemos actuar con la madurez que nos dan tres diferentes triunfos electorales en la ciudad.

Somos la opción política de la mayoría, por eso debemos escuchar y respetar a las voces que piensan diferente a nosotros, porque estamos cohabitando un espacio.

Hay una representación diferente a la izquierda, aquí están y su crecimiento ha sido limitado, pero cuentan con el apoyo de una parte de la población, podemos tener puntos de vista diferentes, pero la ventaja de esta ciudad es que el abanico es tan amplio que todos tenemos cabida. En estos momentos nuestro proyecto de izquierda debe mirar hacia delante, porque nuestro compromiso es con la población, para poder garantizarle a todos los que viven en la ciudad un piso de igualdad de oportunidades para alimentarse, trabajar, estudiar, tener un hogar, gozar de esparcimiento.

Cuando la gente tiene a su alcance los satisfactores necesarios para su desarrollo personal y familiar es entonces cuando puede ser feliz.

Esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Geografía nos informó que el número de pobres en el país creció de 44.7 a 50.6 millones de personas, esta es una historia repetida en México. Es una película que ya hemos visto, pero también sabemos que una posición radical no cambia la situación. Lo que necesitamos es hacer consciencia entre la población y movilizarnos, organizarnos y cambiar con plena consciencia de lo que queremos para la ciudad y para el país.

Algunos podrían decir que es cuestión de estilo, otros pensamos que es parte del proceso de evolución, los liderazgos tienen que transformarse para hacer de la política un ejercicio que ofrezca resultados concretos A la población.

Columna en El Universal

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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