¿La Ley 3 de 3 se ajusta a las necesidades del país?

¿La Ley 3 de 3 se ajusta a las necesidades del país?

Quienes menos tienen terminan pagando el precio más alto de la corrupción.

La gente está cansada de pagar “cuotas” que sólo exhiben la insensibilidad que existe entre autoridades y la realidad del ciudadano común. Como resultado de este hartazgo, académicos y organizaciones civiles redactaron una ley, llamada #3de3, misma que la sociedad respaldó y firmó, enviándola al Congreso de la Unión para su análisis, discusión y aprobación. Fueron 634 mil ciudadanos los que firmaron la ley #3de3. Un hecho sin precedentes en nuestro país.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), ha advertido que el costo de la corrupción anualmente es de 890 mil millones de pesos, esto significa que diario una persona paga alrededor de 165 pesos, ya sea por “mordidas”, por “agilizar trámites”, por “sobornos”, etcétera, lo que se convierte en un impuesto regresivo para todos los mexicanos.

Las leyes del Sistema Nacional Anticorrupción, aprobadas el pasado 14 de junio, con 116 votos a favor, y entre las cuales se incluyen la Ley General de Responsabilidades Administrativas, la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa y la iniciativa ciudadana 3de3, buscaban, sin duda alguna, recuperar la confianza de los ciudadanos en sus políticos y en sus instituciones.

Sin embargo, la iniciativa ciudadana 3de3, sometida a la votación en el pleno del Senado, ha sido muy cuestionada, debido a que varios legisladores votaron en contra de los formatos originales que establecían máxima publicidad y detalle de sus declaraciones patrimoniales y fiscales. Ahora, como resultado de la ley aprobada, un funcionario puede o no declarar, y si decide hacerlo no será obligatorio detallar ni especificar el patrimonio declarado a menos que él así lo autorice o un comité coordinador, a propuesta de un comité ciudadano.

Sin embargo, no debemos perder de vista que, aunque modificado, lo aprobado en el Congreso de la Unión constituye un gran logro, un cambio a las leyes que permitirán por primera vez operar un sistema anticorrupción, vigilado por ciudadanos y abierto al escrutinio público.

Como servidores públicos es nuestro deber con la sociedad refirmar la confianza que nos ha dado, con un modelo de gobierno transparente y abierto que actúe de manera eficaz y efectiva.

Esas 634 mil personas que apoyaron la iniciativa ciudadana para llevar la ley #3de3 al Congreso de la Unión, tengan la certeza de que esto sólo ha sido el primer paso para seguir organizándonos como sociedad, para seguir avanzando en beneficio de nuestra ciudad y del país.

Es mayor el clima de desconfianza que se genera al no ser transparentes, que el que surge de la propia inseguridad. Si queremos cambiar verdaderamente las cosas y lograr avances para combatir la corrupción, debemos de poner el ejemplo.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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