La reforma política sigue en espera

La reforma política sigue en espera

La reforma política recientemente aprobada en la Cámara de Diputados ha despertado muchos cuestionamientos sobre todo de los legisladores que la aprobaron, la principal crítica es que se quedó incompleta; pero si hablamos de lo que compete al Distrito Federal el Congreso federal sigue en deuda con los habitantes de la capital del país.

El Senado de la República como cámara de origen envió a los diputados una serie de modificaciones al entramado jurídico del país para impulsar una reforma política nacional, uno de los articulados que proponían cambiar era el referente al artículo 122 para establecer la llamada cláusula de gobernabilidad. Consistía en aumentar del 30% a 40% el número de votos necesarios para obtener la mayoría en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

En su momento los diputados locales de todas las fuerzas política en la ALDF reclamamos a los senadores que no se hubiera tomado en cuenta la propuesta de reforma que por consenso hicimos y en la reforma política sólo se incluyera el tema de la cláusula de gobernabilidad, porque se alejaba del debate real y trascendente para la ciudad.

Las limitaciones legales que tiene la Asamblea Legislativa supedita a las decisiones del Congreso de la Unión, que dejaron a los representantes populares y a los capitalinos sólo como espectadores en un debate sobre lo que era importante y necesario para la capital del país.

En este proceso que hemos vivido los capitalinos de intentar una y otra vez que se impulse la reforma que otorgue los derechos políticos plenos a los habitantes de la ciudad de México, como los goza la población del resto de las entidades, ha sido largo y a veces pareciera que caminamos sobre nuestros pasos.

Porque lo primero que dijo el diputado Alejandro Encinas en la sesión del 3 de noviembre en San Lázaro fue: Resulta lamentable que de nueva cuenta se debata en esta Cámara de Diputados asuntos que solamente deberían competir a los habitantes del Distrito Federal.

Es absurdo que una reforma política como la que estamos discutiendo en donde es evidente que hay muchísimas limitaciones, quiera resolverse un asunto del Distrito Federal, reducido estrictamente al mantenimiento de la cláusula de gobernabilidad en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

“Yo creo que nosotros demos de replantear los términos de la relación del Congreso con el Distrito Federal y abrir una discusión seria que permita no solamente una reforma política de fondo en la capital de la República, sino que garantice el derecho de los habitantes del Distrito Federal a contar con una Constitución Política propia y le permita gozar de los mismos derechos y prerrogativas que el resto de las entidades y el resto de los habitantes del país”.

Con esas palabras abrió Alejandro Encinas su intervención en tribuna y propuso eliminar la llamada cláusula de gobernabilidad, porque sólo busca garantizar una mayoría legislativa artificial y propuso una representación bajo la fórmula que hay en la Cámara de Diputados.

Se aprobó que “en ningún caso un partido político podrá contar con un número de diputados por ambos principios que representen un porcentaje del total de la Asamblea que exceda de ocho puntos a su porcentaje de votación total, emitida en el Distrito Federal”.

Fueron 19 oradores los que fijaron su posición respecto a la reforma, la coincidencia de todos es que esta modificación no podía considerarse como una reforma política y hay un pendiente que tienen los legisladores federales con la ciudad de México.

Diputados federales de todo el espectro político dejaron clara su posición sobre el Distrito Federal y la necesidad de trabajar por la reforma que de paso a la Constitución Local; pero llamó la atención que sólo dos legisladores se manifestaron porque la Constitución la generen las instancias del Distrito Federal, generar las condiciones para erigir la Asamblea Constituyente Local.

Contar con la estructura legal para el proceso democrático del país ha sido un esfuerzo largo, pero para el Distrito Federal lo ha sido mucho más, tenemos diputados locales que están tutelados por el Congreso de la Unión, un Jefe de Gobierno que no es gobernador y comparte responsabilidades.

Al final todos los actores reconocieron que la reforma política no tuvo el alcance deseado, va de regreso al Senado con las modificaciones, de aceptarlas procederán las reformas de lo contrario tendrá que volver a esperar los tiempos legislativos. En el caso del Distrito Federal es evidente que la reforma política debe ser de fondo, lo demás es accesorio.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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