Las fortalezas del Distrito Federal

Las fortalezas del Distrito Federal

La ciudad ha impulsado una serie de medidas de carácter social que son innovadoras a nivel nacional. Los ciudadanos nos acostumbramos a escuchar de la autoridad “no se puede” y poco a poco los capitalinos hemos visto que hay salidas para los problemas, que propuestas que hacen diferencia en la calidad de vida.

Vale esta reflexión porque hace unos días escuchamos al ex gobernador del Estado de México proponer un listado de medidas para mejorar la calidad de vida y equidad en el país, uno era el seguro de desempleo. Habló de crear un nuevo sistema de seguridad social, en el cual estaría incluido el seguro de desempleo.

Esta nueva generación de derechos sociales de los que habla el priísta se han ido instrumentando en el Distrito Federal desde que la izquierda gobierna la ciudad. Es decir, desde 1997 cuando por primera vez los capitalinos eligieron la propuesta política que gobernaría.

El seguro de desempleo fue aprobado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en 2008 y unas semanas después el Gobierno del Distrito Federal, encabezado por Marcelo Ebrard, lo publicó; son ya tres años que los capitalinos que no tienen empleo pueden contar un apoyo en lo que consiguen un nuevo trabajo.

La generación de empleos o la pérdida de los mismos son indicadores de la situación económica del país, por eso es importante la sensibilidad social de las autoridades y el compromiso que se tiene con la población. El Estado no puede abandonar a su suerte a la gente y cuando lo ha hecho vivimos las consecuencias.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en 5.45% de la población no tiene empleo, es decir 2.6 millones de personas; pero también nos dice que 28.5% de los mexicanos trabaja en la actividades informales, unos 13.4 millones de personas. Entonces se puede tratar de atender la situación o dejar pasar las cifras.

Estas dos últimas administraciones federales han estado muy lejos de aprovechar los excedentes petroleros han sido históricos para nuestro país, estos ingresos no han servido para mejorar la calidad de vida de la mayoría de los mexicanos. Por eso es importante hacer las comparaciones de lo que se hace y lo que se deja de hacer.

Desde la reforma hacendaria de 2007, cuando se modificó la distribución del Fondo General de Participaciones, la entidad de la república más castigada ha sido el Distrito Federal, seguida por Tabasco y Nuevo León. Las tres más beneficiadas son el Estado de México, Veracruz y Guanajuato. Lamentablemente ello no se ha visto reflejado en la calidad de vida de la población o en la atención de las necesidades primarias de las familias.

De acuerdo con las cifras oficiales, los indicadores arrojados por el Censo de Población el bienestar social de la población que radica en el DF está por encima de la media nacional y particularmente si se compara con algunas entidades de la república.

Entonces, la duda es por qué se canalizan tantos recursos federales que no favorecen a la población; a pesar de la forma en que se castiga en presupuesto al Distrito Federal es la entidad donde entre el 96% y 97% menor de 14 años asiste a la escuela; por lo tanto tiene el menor índice de analfabetismo; la media nacional de jóvenes que asiste a la universidad es de tres de cada 10, en la ciudad de México son seis de cada 10. En materia de servicios como alumbrado, agua y drenaje la cobertura está por arriba del 95%.

Por eso podemos decir de manera contundente que en el Distrito Federal hay fortalezas que hacen la diferencia de la forma en que la gente vive. Se ha logrado tejer una red de derechos sociales, que es la más grande de América Latina, esto es lo que queremos destacar.

Quizá para algunos políticos puede ser una verdadera novedad hablar de seguro de desempleo; apoyo a los jóvenes para que no dejen de estudiar; abrir comedores populares para garantizar la alimentación de los más necesitados; becas para madres solteras, el apoyo tanto en albergue como económico a mujeres que deciden romper con la pareja porque vivían maltrato intrafamiliar; aplicar vacunas contra el papiloma; contar con una serie de instrumentos para prevenir y atender el cáncer; que decir del apoyo a los adultos mayores. Para algunos puede ser una idea, en el Distrito Federal es el día a día.

El objetivo al final es poder ofrecer un piso de oportunidades que permita el desarrollo personal, que en medio de la desigualdad se puedan encontrar mecanismos de equidad y ofrecerle a la población satisfactores en salud, alimentación, educación y empleo. Comprometerse con el desarrollo individual y familiar tiene un impacto positivo en la comunidad y por lo tanto en el país.

Columna en El Universal

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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