No nos quedemos con los brazos cruzados

No nos quedemos con los brazos cruzados

Hablar de la violencia en contra de las mujeres no es un tema fácil, porque atrás de esta problemática que se vive a nivel nacional y local, hay mucho dolor, niños y niñas que sufren y, en cierta medida, el principio de una desintegración social y familiar que con el paso del tiempo genera más problemas.

Es necesario hacer cosas y trabajar, todos y todas unidos, cada uno desde nuestra trinchera para que México no sólo sea un referente internacional que superó esta situación, sino un país que se preocupa por los suyos.

Lo más lamentable es que algunas entidades ya son identificadas por su ranking en feminicidios, tal es el caso del Estado de México y Ciudad Juárez. No se trata de ver qué estados tienen más muertes de mujeres y niñas víctimas de la violencia, sino de poner un alto a esta situación.

Que las autoridades hagan su trabajo, que investiguen, castiguen a los culpables y eviten esta problemática. Y que los ciudadanos y políticos hagamos también nuestra tarea.

Aunque la Ciudad de México no encabeza las estadísticas en violencia en contra de las mujeres y niñas, hay cifras que no podemos ignorar:

De 2007 a abril del 2010, la Subprocuraduría de Atención a Víctimas del Delito de la Procuraduría capitalina recibió 46 mil 111 denuncias de mujeres que sufrieron violencia psicoemocional y física.

El Centro de Investigación Victimológica y de Apoyo Operativo atendió, durante los primeros cuatro meses del 2010, a mil 178 mujeres que sufrieron lesiones y amenazas, principalmente en las delegaciones Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Cuauhtémoc, Venustiano Carranza y Coyoacán.

Y así podríamos enumerar los casos que las autoridades locales han recibido, pero de nada sirve si no hacemos algo.

Desde la Asamblea Legislativa estamos trabajando una iniciativa de reformas a los Códigos Penal y Civil del DF para castigar con mayor severidad a quienes golpean a una mujer y seguir de oficio la denuncia que haga quien sea agredida física y emocionalmente.

Todos y todas estamos en esta lucha. Nadie, ni ciudadanos ni autoridades, nos podemos sentir orgullosos de lo que les pasa a cientos de mujeres. Vamos a trabajar y evitar a toda costa que haya más violencia de género. Estamos obligados y, sobre todo, comprometidos.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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