Planear el futuro o esperar a los indignados

Planear el futuro o esperar a los indignados

El Distrito Federal como la capital del país es la caja de resonancia de los problemas nacionales, de los reclamos y búsqueda de justicia; en este espacio hemos hablado de la necesidad de los cambios que requiere México en proyectos económicos, sociales y de justicia, estamos conscientes de que ello no se dará hasta que otra propuesta ideológica ocupe la Presidencia de la República, por eso queremos empujar en nuestra ciudad las propuestas que contribuyan a mejorar el presente, el futuro inmediato y a largo plazo de sus habitantes.

La realidad en la que podemos incidir es la ciudad de México, hoy el Distrito Federal es la entidad que tiene la red de programas sociales más amplios de América Latina y la inversión en obras más grande de la capital.

Los tres gobiernos perredistas en la ciudad han hecho diferencia entre el antes y el después.

Ahora desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) con el apoyo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) queremos planear y diseñar el futuro de nuestra ciudad desde el punto de vista de desarrollo urbano, pero que la planeación vaya acompañada de generación de empleo, más educación, cuidado al medio ambiente, para que nuestro crecimiento no se agote.

El tema que hemos venido trabajando hoy toma una vital importancia porque hay movimientos mundiales de jóvenes que reclaman, con toda justicia, a sus gobiernos oportunidades para trabajar y estudiar, como en España y Chile; de una sociedad que exige cambios de régimen en países como Libia, Yemen, Bahrein, Egipto, Túnez; ahora se suman los judíos que viven en Israel que piden justicia social, rechazan y protestan por la carestía y la disparidad salarial.

En México tenemos movimientos que retumban en la ciudad de México, el “Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad”, de Javier Sicilia, que pide un alto a la guerra contra el crimen organizado para replanear la estrategia de seguridad y no olvidemos el movimiento de jóvenes rechazados del sistema educativo medio y superior, que carecen de una oferta educativa en la capital.

Con ópticas particulares, pero en todos los casos estamos hablando de políticas desgastadas a las que no se le pusieron la atención social debida, no se ha escuchado lo que dice la gente, los reclamos son gritos que nadie oye.

En el caso de México desde hace 10 años sabíamos del bono demográfico, que la pirámide poblacional había cambiado, que la cobertura de educación básica debía ahora atender las necesidades educación media superior y superior, programarse para ello, pero no se hizo.

Hoy en lugar de aprovechar el empuje de los jóvenes para orientarlos a la educación técnica, científica, y desarrollar a los especialistas que requiere este país, mejor se van a la calle porque no tiene opción.

Los movimientos sociales son un llamado de atención de la clase política, nosotros sí los oímos, queremos que el Distrito Federal crezca y sea incluyente con todos sus habitantes y las personas que diariamente vienen aquí por empleo, escuela o cualquier tipo de servicio.

Con la UNAM, la Asamblea Legislativa del DF hoy arranca los foros para planear el desarrollo del Distrito Federal a 20 años queremos con la gente, la academia, la industria, el gobierno y los representantes, emprender acciones para la reactivación económica y generación de empleo; el desarrollo, renovación e intervenciones urbanas; transporte público y movilidad; educación y capacitación para el empleo.

Necesitamos diseñar nuestro futuro, aplicar políticas públicas que ayuden a los capitalinos a contrarrestar los desequilibrios económicos, sociales y urbanos; porque de mantener la dinámica marcada por el mercado, pues el poniente de la ciudad seguirá siendo el sitio de los ricos de este país, donde la concentración económica, los empleos, las universidades y los desarrollos inmobiliarios corresponden a los países más de primer mundo, frente a una zona oriente convertido en el dormitorio de los trabajadores de la capital.

No queremos contribuir a esa zanja social, si detonamos polos de desarrollo en toda la ciudad, habrá oportunidades de desarrollo personal y familiar para todos. Dos terceras partes de la población en la ciudad de México se encuentran en edad productiva, es decir requieren educación y empleo, concentrémonos en eso.

En el Distrito Federal no nos tapamos los oídos, ni volteamos la mirada ante el problema nacional y el reclamo internacional, escuchamos a la gente y hoy le presentamos nuestra propuesta.

Columna en El Universal

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

Comentar