Prevención por legalización

Prevención por legalización

Es interesante que en este momento se abra el debate en el Distrito Federal sobre la legalización o no del uso de la mariguana; mientras más se discuta y analice un tema todos, autoridades, legisladores, sociedad contaremos con elementos para tomar la mejor decisión.

Este debate nos obliga a reflexionar sobre el problema de la violencia que se vive en nuestro país por la disputa entre grupos del crimen organizado, las acciones del Estado mexicano para combatir a los cárteles, el impacto en la salud para la población, el efecto de una decisión de esta naturaleza en la sociedad.

Podemos destacar dos de los principales argumentos esgrimidos por quienes están a favor de la legalización de la mariguana. El primero es que atacaría directamente las finanzas de los cárteles que controlan el mercado de las drogas, con lo cual se les daría un duro golpe a las organizaciones criminales. El segundo es el uso clínico de esta droga.

Los impulsores de la legalización ponen como ejemplo el caso de Holanda; sin embargo, la realidad de los Países Bajos no es la nuestra.

Para empezar la desigualdad de nuestro país es la que tiene a más de 7 millones de jóvenes sin oportunidad de ir a la escuela o de tener algún empleo; el abandono de una política real en el campo mexicano tiene en la miseria al campesinado, la falta de crecimiento en nuestro país ha impedido la creación de empleos, la mitad de la población vive en la pobreza. De esta manera, son los más pobres quienes se han convertido en la carne de cañón de los cárteles.

Los sicarios son jóvenes, no llegan a viejos; jóvenes a los que el país no les dio la opción de vida distinta.

Y para continuar con este escenario, el consumo de drogas en nuestra ciudad sigue creciendo en la población juvenil: pasó de 21.5% en 2009 a 24.4% tan sólo en tres años, es decir, casi una cuarta parte de los jóvenes en el DF utiliza alguna sustancia, según la Encuesta de Consumo de Drogas en Estudiantes de la Ciudad de México 2012 realizada por el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”.

Creo que estamos en un escenario de vulnerabilidad para nuestra población, no sólo los jóvenes, sino menores y adultos por el contexto nacional. El alcoholismo y el tabaquismo son un problema de salud en todo el país, las autoridades no cuentan con los recursos suficientes para atender estas adicciones que tanto dañan a las familias.

Es un problema de salud real que no se ha podido atender y resolver; porque el consumo del alcohol y el tabaco también mantienen su tendencia de crecimiento, de acuerdo con la encuesta del Instituto Nacional de Psiquiatría.

Hoy se habla de la legalización de la mariguana, pero los cárteles de la droga también trafican cocaína, metanfetaminas, heroína; solamente se les legalizará una parte de los productos que venden. ¿Y qué ocurrirá con la población que utiliza inhalantes y solventes?

Un estudio de la Cámara de Diputados indica que la venta ilegal de drogas introducidas a Estados Unidos por territorio mexicano genera ganancias por 22 mil millones de dólares. De ese tamaño es el problema y lo que menos importa es la vida de los consumidores y las que se pierden en el camino.

Como militante de izquierda siempre he sido promotora de los derechos y libertades, la libertad de opinar y de discernir; siempre a favor de abrirnos al debate de las ideas, y en ese marco de libertades comparto mi posición en contra de la legalización de las drogas, sobre todo en un país donde el mayor mercado lo constituyen los jóvenes de entre 12 y 18 años y en donde el Estado no ha tenido la capacidad de garantizarles opciones de presente y expectativas a futuro.

Sin mercado no hay demanda, por eso estoy convencida de que antes de proponer la legalización de la mariguana debemos apostar a una política real de prevención y combate a las adicciones.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

Comentar