¿Qué opinas del debate por el uso de la palabra chilango?

¿Qué opinas del debate por el uso de la palabra chilango?

El concepto chilango lo asumimos como el gentilicio de quienes nacimos en el Distrito Federal, incluso hoy es motivo de orgullo, porque ser chilango es sinónimo de cosmopolita, abierto, liberal, vanguardista.

Quizá hace más de tres décadas el término chilango se utilizaba con desprecio hacia los habitantes de la capital, pero como bien nos enseñó el padre de la lingüística, Ferdinand De Saussure, la lengua es todo un proceso social, por ello los signos lingüísticos y las palabras son mutables en el tiempo.

Las cargas culturales hacia los conceptos cambian con el tiempo y tenemos muchos ejemplos, la palabra chilango es uno de ellos. En el Diccionario de mejicanismos de Francisco J. Santamaría se explica que el origen viene del concepto maya xilaan que quiere decir pelo revuelto, encrespado; en la cultura popular se han tejido muchas definiciones que poco a poco adquieren un valor diferente entre la población.

El chilango es el capitalino, el defeño, que vive en la urbe más importante del país, entre los bloques de concreto y asfalto, que viaja en metro, que se mueve entre la multitud, que vive a las prisas, que lo mismo come tortas de tamal o visita bares en Polanco, va a ferias del libro o muestras de cine, estudia en escuelas públicas o privadas, igual todos somos chilangos.

Por eso llama tanto la atención el recurso que interpuso Daniel Aceves que considera que es peyorativo usar este concepto en la campaña Vota chilango que impulsa el IEDF para convocar a los capitalinos que viven fuera del país a votar.

Será el Instituto Electoral y la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación la que defina si procede o no esta queja. Considero que una inmensa mayoría nos sentimos chilangos y orgullosos de serlo.

Columna en Publimetro

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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