Reformas estructurales sin estructura

Reformas estructurales sin estructura

 

La LXII Legislatura del Congreso de la Unión llevó a cabo una larga lista de reformas dentro de las cuales se encuentran las denominadas, reformas estructurales, en materias como la energética, educativa, financiera y de telecomunicaciones.

Una vez aprobadas todas estas reformas, era turno del Ejecutivo generar las condiciones necesarias para hacerlas efectivas, para demostrar en los hechos que, aún sin contar con consenso de todas las fuerzas políticas, y de la sociedad, generarían beneficios para todos y acabaríamos convenciéndonos de sus bondades.

Desafortunadamente esto no ha sucedido, sino todo lo contrario. Existen reformas como la educativa, que pese a tener ya dos años de haber sido aprobada, sus resultados están lejos de verse reflejados en las aulas, en la calidad de la educación que reciben nuestros niños y niñas, en generar los resultados prometidos, los efectos esperados.

La realidad hoy en día sigue siendo poco alentadora, de cada 100 alumnos que ingresan a primaria, solamente 10 alcanzan a terminar su educación profesional. La deserción escolar, y la reducción de la matrícula en los niveles de educación media superior y superior, provocan que cada año se dejen a millones de jóvenes sin oportunidades educativas, sin posibilidades de conseguir un empleo bien remunerado.

“Existen reformas como la educativa, que pese a tener ya dos años de haber sido aprobada, sus resultados están lejos de verse reflejados en las aulas”

Para agravar la situación, en 2013 se suspendió la aplicación de la prueba ENLACE de la Secretaría de Educación Pública, para nivel primaria, dejando sin indicadores para medir el desempeño escolar. Estos índices hacían evidente que los maestros no eran capaces de enseñar a sus alumnos de manera exitosa, cada año las pruebas arrojaban resultados insuficientes en materias como español y matemáticas.

Sin mecanismos para medir el desempeño de los estudiantes y una reacción adversa de una buena parte del personal docente, provoca que tampoco se tengan indicadores del grado de habilidades y conocimientos con que cuentan. En retrospectiva parece que fue una reforma de buenas intenciones pero sin ningún sustento para hacerla posible.

Las preguntas fundamentales ahora son: ¿qué ha fallado en la aplicación de esta reforma? ¿quién o quiénes son los responsables de que a dos años de su aprobación no se vean los beneficios comprometidos?

Se trató de una reforma, como la mayoría de las aprobadas, que no contó con la aprobación de los sectores involucrados, desde su presentación, diversas organizaciones sindicales de maestros se movilizaron en contra y aún así se decidió ir hacia adelante. Sin embargo, el gobierno no ha tenido la capacidad de aplicarla.

Estamos a unos meses de iniciar la LXIII Legislatura, donde estas reformas estructurales deben entrar a un análisis profundo, ya que es evidente que se requiere generar diversos cambios para lograr los objetivos planteados para cada una y que a la fecha, no han sido alcanzados.

Debemos aprender de esta experiencia, tomando en cuenta que para la consolidación de las reformas estructurales, el gobierno debe contar con la estructura necesaria para aplicarlas, de lo contrario, quedarán tan sólo como otro buen intento.

De poco sirve que el Congreso genere un marco legal que el Ejecutivo o su gabinete no pueden hacer exigible. Para la próxima legislatura el reto no sólo será generar las mayorías necesarias para realizar estos cambios, sino lograr leyes que verdaderamente sirvan para cambiar la realidad por la que hoy atravesamos todos los mexicanos.

Senadora de la República por el PRD

Twitter: @Ale_BarralesM

Facebook: Alejandra Barrales

Página:www.alejandrabarrales.org.mx

Columna en El Universal

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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