Saquemos de prisión a los buenos

Saquemos de prisión a los buenos

La Ciudad de México no escapa a la crisis del conjunto del sistema penitenciario nacional, pues lejos de lograr la reinserción social de quienes han cometido algún delito, encuentran más bien en las cárceles un modus vivendi para continuar delinquiendo, inclusive de participar en crímenes cada vez de mayor impacto social.

Por eso son necesarias acciones en diferentes frentes para devolver a la sociedad un sistema de justicia eficiente, respetuoso con los derechos humanos de todos los involucrados, y capaz de hacer cumplir la ley en todo momento y ante cualquier infracción.

Con esa motivación todas las fuerzas políticas representadas en la Asamblea Legislativa aprobamos una nueva legislación que incidirá en la forma en que se imparte justicia y se hacen cumplir las sentencias de jueces y magistrados.

No se trata de premiar a quienes violaron la ley, pero tampoco se puede perpetuar un sistema que ya demostró su ineficacia para reinsertarlos en la sociedad. Queremos que encuentren en las actividades lícitas la forma de asegurar su manutención y la de sus familias.

La nueva Ley de Ejecución de Sanciones Penales y Reinserción Social del Distrito Federal, y las reformas a la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, aprobadas el 11 de mayo, apuntan hacia una legislación de vanguardia que permitirá a quienes cometen por primera vez un delito no grave que cumplan su sentencia, siempre y cuando sea menor a 10 años, fuera de un reclusorio.

Actualmente se otorga este beneficio a quienes tienen una sentencia menor a cuatro años.

Ahora podrán acceder a esta medida quienes tengan una sentencia menor a 10 años de prisión, siempre y cuando reparen el daño a la víctima, se sometan a programas de educación, capacitación para el trabajo, la práctica del deporte y cuidado de la salud (contra las adicciones).

Esta población tiene que portar un brazalete para que la autoridad lo ubique siempre y sepa que está en la zona y rutas autorizadas. No se abren las puertas de par en par de las penitenciarias, ni acabará esta medida con la sobrepoblación que supera el 50% de la capacidad de los 10 centros de reclusión de la Ciudad de México. Hace dos días sumaban 40 mil 902 internos.

A principios de la actual administración, en diciembre de 2006, eran 32 mil 752 internos. Sin embargo, permitirá a quienes cometieron un delito no grave por primera vez que cumplan su sentencia fuera de prisión, sin tener que convivir con quienes tienen un historial delictivo mayor, y que no cancele sus posibilidades de retomar una vida laboral y familiar dentro de la ley.

Ayudará a no seguir saturando los reclusorios capitalinos, pues una población penitenciaria de 40 mil personas representa un fuerte reto, y con la nueva legislación que aprobamos en la Asamblea se incide en una vieja demanda: darles una opción de trabajo.

Mediante un patronato y un consejo empresarial, así como incentivos fiscales a quienes generen fuentes de trabajo en los reclusorios, se dará oportunidad a los internos de tener un ingreso mientras cumplen sus sentencias, y facilitar que encuentren un trabajo al obtener su libertad.

Muchos internos son abandonados por sus familias, sobre todo las mujeres, y al no tener opciones laborales en prisión son presas fáciles de los esquemas de corrupción, y también del ocio.

Estas son sólo algunas de las medidas que incluye la nueva legislación, además de la creación de jueces especializados, incluso los que llevarán los juicios orales, para cumplir con una exigencia social en materia de justicia.

Con esta nueva normatividad cumplimos en tiempo con la reforma constitucional de julio de 2008 en materia penal que obliga a todas las entidades del país a crear nuevos esquemas de reinserción social que deberán entrar en vigor a más tardar el 19 de junio próximo.
La Ciudad de México vuelve a poner el ejemplo en materia de leyes.

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alejandra.barralesm@gmail.com

Columna en el Universal

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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