Una década trágica

Una década trágica

Es imposible dejar de hacer un alto para hablar sobre los 10 años del panismo al frente del país, una década que ha costado mucho a los mexicanos, sobre todo por la violencia y por la nula capacidad de generar oportunidades para los jóvenes.

Vimos cómo los panistas acompañaron a Felipe Calderón en su festejo, porque es de ellos, pero la mayoría de los mexicanos nos seguimos preguntando cuál es el proyecto de país que quería ese partido político ofrecernos, porque no se ha logrado. No se trata de una reflexión sólo desde la mirada opositora, sino esta casa editorial nos presentó ayer la lectura de la gente que le da un 6.2 de calificación a su ejercicio de gobierno pero el 51.5 por ciento de los consultados consideran que ha hecho menos de lo esperado.

Y es lamentable que la alternancia a estas alturas deje en la mente de la población la necesidad de mirar al pasado. Es inaceptable la forma en que los gobiernos emanados de un nuevo partido dilapidaran en tan poco tiempo las ilusiones de todo un país para que las cosas cambiaran.

El hecho de derrotar al PRI en el 2000 fue un logro, pero la población no ha notado los beneficios de ese cambio, las estructuras institucionales erigidas por el régimen priísta se mantuvieron, a nadie le ha interesado cambiar nada. México sigue por una ruta que trazó Miguel de la Madrid en 1982, un proyecto económico donde lo que se privilegia es la macroeconomía sin importar la polarización de la población, el incremento de pobres y la condena a las nuevas generaciones para que no tengan sueños.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social nos dice que la pobreza alimentaria, es decir la gente que no tiene ni para comer, supera los 18 millones de personas, cifra que venía a la baja, pero se disparó en el 2006; al cierre de 2008 en nuestro país el 47.4 por ciento de los 105.3 millones de personas se encontraba en situación de pobreza. Pero la cosa no paró ahí, la crisis de 2009 dejó en el país 5 millones de pobres, cifra que reconoció el propio Ernesto Cordero cuando era secretario de Desarrollo Social en la Cámara de Diputados.

El proyecto económico del PRI en los 80 era compartido por el PAN, la visión del mercado y la globalización, al margen de las características propias de la población, de pensar en invertir en la gente, se abandonó el proyecto educativo, la industria nacional, el desarrollo del campo.

Una de las consecuencias de esas políticas son los 7 millones de “ninis”, jóvenes a los que el Estado les ha dado la espalda, las nuevas generaciones de mexicanos que no pueden tener sueños y aspiraciones, porque no tienen ni escuela ni trabajo. Para el gobierno panista, ellos son como fantasmas que están pero no existen. Desde otras instancias se busca atender a esta población, y en el Distrito Federal hay varios proyectos, pero es insuficiente la dimensión del fenómeno a nivel nacional.

Jóvenes del campo y de la ciudad que encuentran en el crimen una opción de vida, bajo la filosofía de vivir poco pero vivir bien, se han convertido en carne de cañón para los cárteles de las droga. La violencia ha llegado al grado de contabilizar las muertes en cifras récord, pues en lo que va del año suman más de 10 mil, pero en agosto el Centro de Investigación y Seguridad Nacional nos dijo que de acuerdo con sus cifras eran 28 mil.

El tema no se puede ver con tal indiferencia, los cárteles de la droga han ocupado los espacios que otros han dejado libres, si no hay empleo ellos lo dan, si no hay seguridad ellos se imponen y la población se queda en medio.

Pero no estamos condenados a la fatalidad, tenemos que construir un proyecto político, no podemos seguir por el camino que durante 30 años ha demostrado que favorece la desigualdad. Debemos planear el país que queremos, cómo nos podemos desarrollar, desde la izquierda tenemos una propuesta que está sujeta al juicio de la ciudadanía, el Distrito Federal es el que más invierte en capital humano. Todos podemos cambiar este país y dejar atrás este difícil momento.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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