¿Y los trabajadores?

La presente administración ha sacrificado la visión de estado por un sentido empresarial. Cual sí se tratara de un consejo de administración, las decisiones de la administración publica se toman para generar beneficios a quienes forman parte del proyecto político en turno y sus aliados. 

Esta semana el Congreso de la Unión estará concluyendo el análisis y aprobación de la llamada reforma energética. Con esta legislación se completa el proceso de reformas sustantivas anunciadas por el gobierno federal, sin que a la fecha se detecten beneficios tangibles a favor de la población. Por el contrario, han sido lesivas para ciertos sectores de la sociedad mexicana. 

Un claro ejemplo es el deterioro de la clase trabajadora durante lo que va de este sexenio. Sin duda el declive inició con la reforma constitucional en materia laboral aprobada a finales de la gestión anterior. A partir de entonces los derechos de la clase trabajadora se han visto seriamente disminuidos y, en algunos rubros, desconocidos. 

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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