Juzgado concede registro de menores con apellido materno en primer lugar

Juzgado concede registro de menores con apellido materno en primer lugar

Alegando el derecho humano a la igualdad, a la no discriminación y a gozar de un nombre propio el Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativo en el Distrito Federal concedió la posibilidad a unos padres de familia a registrar a sus hijas de apenas 11 meses con el apellido materno en primer lugar y el paterno en segundo.

La juzgadora federal declaró inconstitucional e inconvencional -que contraviene convenciones y tratados internacionales en materia de Derechos Humanos- el artículo 58 del Código Civil para el Distrito Federal porque indebidamente establece una prelación del varón sobre la mujer, al disponer que su apellido irá primero en el nombre de los hijos y el de la esposa después, lo que por sí mismo implica un desconocimiento a la igualdad de género.

La juzgadora indicó que tal inconstitucionalidad se da porque prescribe la forma en la que deben formularse los nombres de los menores de edad nacidos de un matrimonio heterosexual, lo que implica un trato desigual hacia las mujeres y fortalece la estigmatización de roles sociales en los que la progenitora tiene una valor familiar y social menor que el padre.

La juez señaló que el Artículo 58 mencionado establece en su parte impugnada lo siguiente: “El acta de nacimiento contendrá el día, la hora y el lugar del nacimiento, el sexo del presentado, el nombre o nombre propios y los apellidos paterno y materno que le correspondan (…)”

Ante esto, la jueza federal ordenó a las autoridades responsables modificar las actas de nacimiento de las menores conforme a lo acordado por sus padres, por lo que el Registro Civil deberá especificar de forma expresa que ellas se registran con el apellido paterno de la madre primero y el apellido paterno del padre después, para que en un futuro que tengan una relación de concubinato o matrimonio, se eviten filiaciones prohibidas por la ley, sin que ello signifique un tratamiento discriminatorio, sino una protección en sus relaciones filiales.

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El equipo de Alejandra Barrales

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