La violencia obstétrica, una violación a los derechos reproductivos

La violencia obstétrica, una violación a los derechos reproductivos

El 18 de diciembre de 1979, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que entró en vigor como tratado internacional el 3 de septiembre de 1981 tras su ratificación por 20 países.

En los artículos 12 y 16 de dicha convención, los Estados que la integran se obligaron a adoptar las medidas necesarias para asegurar el acceso a las mujeres, en condiciones de igualdad con los hombres, a los servicios médicos, incluyendo aquellos que se refieren a la planificación de la familia; y a garantizar los servicios apropiados en relación con el embarazo, el parto y el periodo de posparto; a prestar servicios gratuitos cuando fuere necesario y asegurar una nutrición adecuada durante el embarazo y la lactancia.

Sin embargo, en México los índices de mortalidad materna y la falta de atención adecuada a las mujeres embarazadas que se encuentran en labor de parto, ha mostrado una realidad que muchos quieren ocultar o ignorar.

Por ejemplo, en 2010, la razón de muerte materna en México fue de 51.5 muertes por cada 100 mil nacimientos y las propias autoridades han señalado que muy probablemente no se cumplirá con el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir la razón de muerte materna a 22.3 para 2015.

A pesar de que existen programas para combatir la muerte materna, la implementación de los mismos en los tres niveles de gobierno es bastante precaria. La atención hospitalaria es muy deficiente, ocho de cada nueve muertes maternas ocurren en hospitales. Las mujeres más afectadas son mujeres indígenas y mujeres jóvenes.

¿Qué es la violencia obstétrica?

La violencia obstétrica es toda acción u omisión intencional por parte del personal de salud, que dañe, lastime, denigre o cause la muerte de la mujer y/o el niño durante el embarazo, parto y puerperio, así como la negligencia en su atención médica.

La violencia obstétrica puede expresarse en un trato deshumanizado o en el abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, considerando como tales:

  • La omisión de atención oportuna y eficaz de las emergencias obstétricas.
  • La práctica de parto por vía de cesárea, existiendo condiciones para el parto natural.
  • El uso de métodos anticonceptivos o esterilización sin que medie consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
  • La obstaculización sin causa médica justificada el apego precoz del niño o niña con su madre, negándole la posibilidad de cargarlo y amamantarlo inmediatamente después de nacer.

Esta definición y caracterización de la violencia obstétrica está contenida en el dictamen de la Comisión para la Igualdad de Género del Senado que adiciona la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que fue aprobada por el pleno del Senado en sesión del 30 de abril de 2014, y que actualmente se analiza en la Cámara de Diputados.

Referentes internacionales

La Organización Mundial de la Salud ha hecho referencia a una serie de situaciones que pudieran ser consideradas como violencia obstétrica y son todas aquellas intervenciones u omisiones médicas, o el suministro excesivo o restringido de medicamentos.

Destaca por ejemplo, que la OMS recomienda la práctica de cesáreas en máximo 10 a 15% de los casos.

Además de la médica, existe una dimensión psicológica de la violencia obstétrica, que se contempla en instrumentos internacionales como la Convención de Belém do Pará (artículos 1 y 9) o la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra al Mujer CEDAW.

En el arbitraje internacional, existen casos documentados de mujeres que fueron esterilizadas sin consentimiento informado ante instancias como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Comité de la CEDAW.

Derechos reproductivos en México

Los vacíos de información y la escasez de conocimiento general acerca de los derechos reproductivos impiden dimensionar esta problemática de manera más completa. Sin embargo, las estadísticas demuestran el continuo abuso de la práctica de cesáreas en México, ya que el volumen duplica o triplica el recomendado por la OMS.

Los datos sugieren que en muchos casos las cesáreas son innecesarias y que se realizan a conveniencia del médico olainstitución de salud.

Retos para el Marco Normativo Mexicano

El Grupo de Información sobre Reproducción Elegida GIRE, ha concluido que en términos de la legislación, existen vacíos importantes que deberían atenderse. Por ejemplo:

  • En casi la mitad de las leyes locales de salud no se prohíbe explícitamente la esterilización forzada y no se establecen sanciones adecuadas.
  • La esterilización forzada tampoco está contemplada en la mayoría de los códigos penales locales.
  • La NOM 007 sobre el tratamiento de las mujeres embarazadas y del recién nacido no se implementa ni monitorea a cabalidad.
  • Sólo los casos más extremos de violencia obstétrica se denuncian, e incluso la mayor parte de éstos siguen en la impunidad.
  • Las sanciones administrativas, que representan una alternativa a las sanciones penales, parecen no aplicarse a este tipo de conductas.

Situación en México

  • Hasta 2010, 7 de cada 10 mujeres de más de 15 años habían tenido al menos un hijo vivo
  • Se infiere que hasta el 70% de las mexicanas han requerido asistencia médica para ello
  • México ocupa el 4º lugar a nivel mundial en práctica de cesárea sin indicación médica
  • La práctica de cesárea ha crecido 50% en los últimos 12 años
  • Actualmente casi el 40% de los nacimientos en México son por cesárea

 Quejas  y recomendaciones en materia de Violencia Obstétrica

En cinco años (se han presentado mil 169 quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), de las cuales han resultado 25 recomendaciones.

 

 

 

Acerca de 

El equipo de Alejandra Barrales

One Comment

  1. Raquel Marques
    Feb 12, 2015 @ 11:07:40

    Alejandra

    Do Brasil seguimos acompanhando seu trabalho e ansiosas por trocar experiências para a erradicação da violência obstétrica tanto aqui como no México.

    Reply

Comentar