Consejos para prevenir la obesidad infantil

Consejos para prevenir la obesidad infantil

Tristemente México ocupa el primer lugar del mundo en obesidad infantil. De acuerdo con el Primer Informe de Políticas de Prevención de la Obesidad en Estados Unidos, una de las razones es que uno de cada cinco menores de 2 a 5 años padece sobrepeso y obesidad en el país.

Cada vez existen más pruebas que señalan que el peso en la edad escolar puede determinar el peso que se tendrá en la edad adulta. No obstante, existen pocos datos en relación a la primera infancia. En este sentido, un riguroso estudio publicado en diciembre de 2012 en Archives of Diseases in Childhood indicó que los factores que pueden predisponer a un bebé a padecer sobrepeso u obesidad son los siguientes:

  • Sobrepeso de la madre antes del embarazo
  • Tabaquismo materno durante el embarazo
  • Peso elevado del bebé al nacer
  • Rápida ganancia de peso por parte del bebé en los primeros meses
  • Incorporación temprana de alimentos sólidos (conviene que aparezcan a partir de los 6 meses)
  • No amamantamiento

Especialistas ofrecen las siguientes recomendaciones:

  1. Dar leche materna por 12 meses. Según el Consejo de la Academia Americana de Pediatría la lactancia debe prolongarse hasta el año de edad y no sólo seis meses como antes se creía. Nuevos estudios señalan que los menores no adquieren los nutrientes necesarios para desarrollarse adecuadamente.
  2. Tomar fórmula. Investigaciones demuestran que los menores alimentados con leche de fórmula y a aquellos que se les da alimentos sólidos antes de los cuatro meses de edad, tienen mayor riesgo de desarrollar obesidad durante la infancia.
  3. Eres lo que comes. Otra recomendación es que los adultos den un ejemplo de una nutrición saludable, por lo que deben alentar a los niños a consumir frutas y verduras, proteínas, granos integrales y lácteos bajos en grasa o sin grasa
  4. Alimentos sólidos aumentan de peso. Un estudio publicado en la revista Pediatrics, revela que si se le da de comer a un bebé alimentos sólidos antes de los 3 o 4 meses, tienen mayor riesgo de subir de peso, por lo que podrían desarrollar obesidad en etapa preescolar.
  5. Hacer ejercicio. Fomentar la actividad física, sin olvidar que los niños imitan a los adultos: si los padres hacen deporte, los hijos también lo harán. Para prevenir la obesidad, el mínimo de tiempo diario que deberían dedicar los niños a realizar actividades de intensidad de moderada a vigorosa asciende a 60 minutos. Una revisión acaba de comprobar que el sedentarismo en la adolescencia es la norma.
  1. Elimina las tentaciones. Retira de la vista del niño las “tentaciones” ricas en calorías como galletas, dulces o refrescos; aunque siempre lo recomendable es no tenerlas en el hogar.
  2. Restringir a no más de 2 horas diarias el tiempo que los niños dedican a ver televisión, jugar a videojuegos o a navegar por Internet (los menores de 2 años de edad no deberían ver la televisión). Un estudio aparecido en abril de 2013 en BMJ Open señala que los hijos de padres que ven mucha televisión suelen repetir su (mal) ejemplo.
  3. Más agua y menos refrescos. La bebida de elección para calmar la sed debe ser el agua. El consumo habitual de jugos o refrescos está desaconsejado para tan temprana edad.

Acerca de 

Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializada en Maestría en Medios, Comunicación y Cultura.

Comentar