Dibujos animados, ¿culpables de la obesidad infantil?

Dibujos animados, ¿culpables de la obesidad infantil?
Expertos señalaron que los niños están expuestos a diario a dibujos animados en los cuales, en muchos casos, aparecen personajes con exceso de peso y/o prácticas de alimentación nocivas para la salud.Algunos ejemplos son Homero Simpson, y su clara obesidad y afinidad por la cerveza; la versión ‘obesa’ del Gato con Botas en la película Shrek; la forma ovoide de Humpty Dupty, y otros personajes como Peppa Pig, Pedro Picapiedra, Garfield y Peter Giffin, entre otros.

“LOS NIÑOS QUE VEN CIERTOS DIBUJOS ANIMADOS SON MÁS PROPENSOS A CONSUMIR ALIMENTOS CON POCOS NUTRIENTES Y ALTA CANTIDAD DE CALORÍAS”

Según la investigación publicada en el Journal of Consumer Psychology, señaló que los niños que ven ciertos dibujos animados son más propensos a consumir alimentos con pocos nutrientes y alta cantidad de calorías, tales como galletitas y caramelos.

¡Alerta con los personajes “redondeados”!

Uno de los principales hallazgos del estudio es que el comportamiento impulsivo hacia comidas “chatarra”, tal como las denominamos comúnmente, se da principalmente en presencia de personajes con forma redondeada, o de “huevo”, ya que éstos normalizan un estereotipo de figura humana. Además, el comportamiento de dichos personajes hacia el alimento en muchos casos transmite la idea de compulsión hacia el mismo, siendo adictos a la comida de alto contenido calórico.

El documento considera que “estos personajes también suelen transmitir la idea del alimento como algo que da placer, lo cual predispone al niño a una idea equivocada de lo que es la verdadera función e importancia de la comida”.

Las cifras que arrojó el estudio son alarmantes: se constató que los niños expuestos a dibujos animados con personajes con sobrepeso comen hasta dos veces más alimentos industrializados que los niños que no consumen este tipo de programación.

“LOS NIÑOS RELACIONAN EL COMPORTAMIENTO DE ESTOS DIBUJITOS ANIMADOS CON EL QUE DEBE SER SU COMPORTAMIENTO, IMITÁNDOLO”

Paralelamente, el estudio contempló el conocimiento de hábitos de vida saludable por parte de los niños, y llegó a la conclusión de que si bien éstos en general conocen lo que es saludable, el consumo negativo de alimentos se produce igualmente ante la influencia de un personaje con hábitos negativos.

“El estudio no fue concluyente en este punto, según la opinión de los expertos, pero se considera realizar una investigación posterior para poder identificar qué puede ‘inmunizar’ a los niños antes de ser expuestos a la pantalla, ya que el ambiente social actual propende a la obesidad y debemos educar y fortalecer nuestras capacidades para poder hacer elecciones saludables de continuo”, destacó el doctor Rubén Salcedo (MP 17.181), director médico de Clínica Diquecito.

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El equipo de Alejandra Barrales

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