Edgar Spinoso: la mano oculta del desfalco en el caso Duarte

Edgar Spinoso: la mano oculta del desfalco en el caso Duarte

Para llegar al poder Javier Duarte de Ochoa tuvo que aceptar herencias de su antecesor, Fidel Herrera, entre ellas a un operador que manejó las finanzas de la educación veracruzana por más de una década, y que se convertiría en uno de sus más importantes alfiles para el desvío de recursos, Edgar Spinoso Carrera.

El ahora diputado tejió un entramado de empresas de familiares y amigos o colaboradores, que se convertirían en proveedores del estado con contratos millonarios y en el manejo de los recursos de una dependencia que recibe, junto con Salud, la mayor cantidad de presupuesto en la entidad, y que en la administración del exgobernador, dejó las deudas más grandes a proveedores, salarios y programas sin ejecutar.

En el expediente que la Procuraduría General de la República (PGR) integró contra Duarte de Ochoa por lavado de dinero, por lo menos 38.5 millones de pesos de la Secretaría de Educación son atribuibles a Spinoso Carrera, como el responsable de su manejo. Pero las investigaciones de la PGR y de la Fiscalía de Veracruz aún no concluyen contra el ahora diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México, por lo que no existe una orden de aprehensión en su contra.

Al revisar los contratos de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y las auditorías practicadas a la dependencia, este semanario verificó que existen al menos 23 contratos a favor de empresas ligadas a Spinoso Carrera, por su familia, amigos o colaboradores, por los que obtuvo ganancias por 57 millones de pesos, y provocaron adeudos a la SEV por 174 millones de pesos adicionales, a través de las empresas Comprojal, Transpover, Alpha Prima, Grupo Peben, y Multiservicios Firo.

Entre 2004 y 2010, durante la gestión de Fidel Herrera, Edgar Spinoso fue oficial mayor de la Secretaría de Educación, y entre 2010 y 2011 se desempeñó como subsecretario de Finanzas de la Secretaría de Finanzas y Planeación de Veracruz. Cuando Javier Duarte asumió la gubernatura en 2011, lo nombró nuevamente oficial mayor de la SEV, hasta 2014 que dejó el cargo, para convertirse meses más tarde, en 2015, diputado federal.

Es en esta década en el servicio público de Veracruz cuando Spinoso construyó nueve empresas junto con su familia y 10 más las crearon personas del círculo cercano a Duarte, tanto en México como en Estados Unidos. Es a este entramado de compañías a las que la SEV le compró equipo de cómputo, material de oficina, regalos de fin de año, renta de tráileres y taxis aéreos, mobiliarios, y hasta créditos que se descontaban directamente de nómina a los empleados, sin que la secretaría le cobrara gastos financieros a esas empresas.

De acuerdo con los documentos oficiales, durante su gestión en el gobierno veracruzano, Edgar Spinoso avaló los contratos concedidos por la SEV, aproximadamente 325 millones de pesos, a empresas fantasmas que fueron inhabilitadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Además, las autoridades federales y estatales tienen las denuncias que interpuso la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por irregularidades detectadas en el destino de diferentes programas dirigidos a zonas rurales e infraestructura escolar, que no fueron aplicados.

Una parte de este caso ya se integró al expediente Duarte por lavado de dinero, pero existen más recursos que se presume fueron desviados, justo en la administración de Spinoso Carrera.

Por el número de empresas, bienes en México y nueve propiedades en Estados Unidos valuadas en más de siete millones de dólares, el ahora diputado se calcula que acumuló una fortuna familiar que supera los 800 millones de pesos. Esto se vio reflejado en la consolidación de un proyecto familiar para el desarrollo de 22 casas en Heigts Enclave, en el condado Harris, Texas, por 122 millones de pesos; en empresas en México y Estados Unidos valuadas en 237 millones de pesos; 22 terrenos en el fraccionamiento El Lago de Jalapa, valuados en 48 millones de pesos; y empresas de aviación de las que no se especifica el valor.

Los contratos y documentos oficiales muestran cómo a través de esta red de 17 empresas que construyó Edgar Spinoso junto con su esposa y hermanos, además de amigos y colaboradores cercanos, la mayoría de ellos ya en prisión o bajo investigación, se fueron hilvanando los beneficios económicos que recibieron Duarte de Ochoa y su grupo que por ahora puede contabilizarse en al menos 57 millones de pesos.

Por ejemplo, la compañía Transpover resultó ganadora de la licitación para la distribución de los libros de texto del ciclo escolar 2009-2010, por un total de 849 mil 999 pesos, con fecha de fallo del 2 de julio de 2009. Mientras que la empresa Comprojal tiene como representante legal al arquitecto Mario Alejandro Ceballos Monroy, mismo que aparece como dueño de Transpover junto con Mario Eduardo Martínez Delgado, quien es esposo de Yalil Rached Pulido, vicerectora del Instituto Universitario Veracruzano, personas cercanas a Spinoso, y las empresas se constituyeron entre 2007 y 2010.

Las redes de complicidad de Spinoso se tejen a la vez con Arturo Bermúdez Zurita, exsecretario de Seguridad Pública de Veracruz, quien actualmente se encuentra en prisión por el delito de enriquecimiento ilícito, también con casas en Estados Unidos; José Antonio Manzur, exsecretario de Finanzas del estado, acusado por el mismo ilícito, y Salvador Manzur, exalcalde de Boca del Rio, exsecretario de Finanzas y Planeación y exdelegado de Banobras en aquella entidad y quien presentó su renuncia a este último cargo en septiembre de 2016, además de que ha solicitado amparos contra cualquier tipo de orden aprehensión en su contra.

Con información de Eje Central

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