El peor enemigo

El peor enemigo

Qué vergüenza y qué tristeza ser un país como México. Bello en todos los aspectos imaginables para calificar una nación y lamentable en muchos más.

No, no vamos a hablar de la inseguridad, la corrupción y la impunidad que nos describe o del descaro con el que le ven la cara las autoridades a la población, sino de uno de los grandes enemigos que acechan a México: la desigualdad.

Es deplorable saber que mientras personas desperdician sus alimentos diariamente, otras tienen hijos en situación de pobreza alimentaria.

De hecho, si se quisiera eliminar la brecha entre ricos y pobres en el país tendrían que pasar alrededor de 120 años, de acuerdo a la Oxfam.

¿Por qué existe la pobreza en México? ¡¿Por qué?! Porque a quienes nos rigen le valemos madre, porque cada vez hay más disminución de la fuerza laboral, más violencia y corrupción, no hay aumento en los ingresos y tampoco equidad en el uso de los recursos.

No es posible que haya familias que actualmente no tienen ni para comprar un kilo de tortillas, pese al –casi ridículo– ingreso de 10 pesos adicionales que tuvo el 10 por ciento de los hogares más pobres (de 65 a 75 pesos diarios).

El investigador de la Oxfam, Diego Vázquez Pimentel, elaboró un reporte en el que señala que en los resultados de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) 2016, se reveló que el 10 por ciento de los hogares más ricos en México ¡tiene ingresos 23 veces mayores al 10 por ciento más pobre!

Tal como considera Diego Vázquez, es urgente que la desigualdad se integre a la agenda pública, ya que la situación es grave y, a la par, se vuelve un factor que influye directamente en el rezago educativo en el que viven niños y jóvenes mexicanos.

México se encuentra en un círculo vicioso del que podría salir si cada uno de nosotros pone de su parte.

Factores que influyen

De acuerdo al Banco Mundial, la violencia y el crimen son factores que aumentan la desigualdad en el país.

Pobres y sin estudios

Parte de la fórmula del éxito y/o de la manera en la que un mexicano puede tener mejor calidad de vida, al igual que su familia, es tener un buen nivel educativo.

En México, ni comen ni estudian como se debe, por lo que el resultado son décadas y generaciones de pobreza y analfabetismo.

Tal vez algunos mexicanos obtengan un empleo con su primaria o secundaria “trunca”, pero lo cierto es que no obtendrán las oportunidades y niveles de vida que alcanzan quienes terminan –por lo menos– la universidad.

Y no, no solo se debe a que los mexicanos solo piensan en “las telenovelas y tonterías”, se debe a que no hay dinero, no hay modelos educativos eficientes, tampoco personal docente capacitado y mucho menos infraestructura adecuada.

También se debe a que mientras parte de la población está pensando en qué reloj inteligente adquirir, otros están robando para que coman sus hijos.

Según el reporte “Panorama de la Educación 2017”, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), México está por debajo de la media que es de 43 por ciento. El peor sitio para los países que forman parte de la mencionada organización.

En la República Mexicana, solamente dos de cada 10 adultos mayores a 25 años cuentan con estudios universitarios, según la OCDE.

Y es que, como indica la OCDE, los países con menos aprovechamiento académico –en el nivel superior– son los que tienen alto índice de personas que son ninis (ni estudian, ni trabajan), los cuales abundan entre la población mexicana.

México está 30 años atrás en cuestión de educación, respecto a otras economías, según el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE).

Además, como indica la OCDE, la tasa de desempleo de quienes terminaron su educación superior es de 6.6 por ciento, para los que concluyeron la educación básica es de 3.5 por ciento y para los de bachillerato un 5 por ciento.

Con información de Reporte Indigo

Acerca de 

El equipo de Alejandra Barrales

Comentar