En el mundo aún hay 58 millones de niños y niñas sin educación

En el mundo aún hay 58 millones de niños y niñas sin educación

Durante el Foro Mundial de Educación (FME 2015), que se desarrolla en Corea del Sur, se dio a conocer que en 2015 todavía hay 58 millones de niños y niñas sin escolarizar, otros 100 millones de niños y niñas en el mundo que no podrán terminar sus estudios de primaria y que muchos de los que la terminan no adquieren las competencias básicas por la mala calidad de la enseñanza.

Se enfatizó que se siguen necesitando cuatro millones de docentes para lograr la escolarización de todos los niños y niñas en edad de cursar primaria; además, un tercio de los niños y niñas sin escolarizar viven en zonas azotadas por guerras y conflictos. Otros 63 millones de adolescentes siguen sin escolarizar. Casi 781 millones de adultos tienen competencias deficientes en lectura y escritura y así podríamos seguir ampliando la retahíla de datos desalentadores…

Entre otros motivos, como bien señala el informe, la educación sigue estando insuficientemente financiada. Muchos gobiernos han incrementado el gasto educativo, pero son pocos los países en vías de desarrollo que asignan el 20% recomendado de sus presupuestos nacionales.

La educación es un derecho humano fundamental reconocido y los gobiernos tienen la obligación de garantizarla. En concreto, los gobiernos tienen la responsabilidad de proporcionar fondos suficientes para una educación equitativa, inclusiva y de calidad y el aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos y todas.

De acuerdo con datos de Mexicanos Primero, de cada 100 alumnos que ingresan a primaria, sólo 64 logran concluirla y solamente 10 alcanzan a terminar su educación profesional.  Pero aunado a los altos índices de deserción, que pueden explicarse por motivos económicos y sociales, está el tema de la calidad de la educación.

Las mediciones estandarizadas de las pruebas PISA de la OCDE y ENLACE de la SEP (aplicada hasta 2013) demuestran que los maestros no son capaces de enseñar a aprender, ni los estudiantes de aprender a aprender. Año con año, calificamos con niveles de insuficiencia en prácticamente todos los indicadores y la brecha que nos compara con los países miembros de la OCDE se hace cada vez más difícil de acortar.

El foro -promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)- busca establecer un acuerdo mundial que permita alinear las estrategias y metas educativas de la agenda única de desarrollo global 2015-2030.

México invierte en educación, pero logra pobres resultados

El gasto que México destina a la educación es, en promedio, mayor que el de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), no obstante los índices que miden la calidad de la educación nacional revelan que es de las más deficientes dentro de los países miembros de este organismo.

De acuerdo con el informe El Panorama de la Educación 2014, durante el año 2011, el país destinó 6.2% del PIB mexicano se destinó al gasto en instituciones educativas, cifra ligeramente mayor al promedio de la OCDE que fue de 6.1 por ciento. “El gasto en instituciones de educación primaria, secundaria y media superior representó 4 por ciento del PIB en 2011, mayor al promedio de la OCDE de 3.8 por ciento”.

“Más de 92 por ciento del presupuesto total en educación primaria, secundaria y media superior en México se destina a remuneración del personal, y alrededor del 83% es exclusivamente para los salarios de los maestros”, precisa este estudio.

Paradójicamente, al ser la inversión por estudiante de las más bajas, el gasto que hacen los hogares mexicanos, cuando hay estudiantes en primaria, secundaria o educación media superior, “está entre los más altos de los países de la OCDE”.

Con información de El País

Acerca de 

Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializada en Maestría en Medios, Comunicación y Cultura.

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