La nutrición, esencial para el buen funcionamiento del cerebro

La nutrición, esencial para el buen funcionamiento del cerebro

El futuro de nuestra salud está atado a los hábitos que mantenemos hoy. Modificar ciertos hábitos nos ofrece la posibilidad de conservarnos saludables por más tiempo mejorar la calidad de vida.

Uno de los puntos esenciales de la salud es la nutrición. Una buena nutrición es sinónimo de buena salud, y los malos hábitos igualmente.

Hace unos días, un grupo de expertos dio a conocer estudios científicos y consejos sobre hábitos saludables que destacan a la nutrición como un punto esencial para lograr un buen funcionamiento del cerebro.

Especialistas en el tema presentaron una lista de recomendaciones para tener un cerebro saludable que incluye: mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, reducir el estrés y llevar una vida social activa.

La ingesta de una dieta equilibrada, entre otros beneficios, contribuye con la salud neurológica y con el bienestar general. El cerebro empieza a formarse en las primeras semanas del embarazo y alcanza su desarrollo completo entre los 20 y los 25 años. Durante la adultez, sufre los efectos del envejecimiento que se relaciona, principalmente, con el aumento en el riesgo de contraer enfermedades neurodegenerativas. Al tratarse del órgano más complejo y activo del cuerpo, precisa de la ingesta de nutrientes valiosos para funcionar de una manera eficaz, ya que consume hasta un 20% de la energía que utilizamos para vivir y no cuenta con reservas propias, sino que depende de lo que recibe a través de la circulación sanguínea.

La importancia de la ingesta de nutrientes valiosos radica en que son los que participan en el crecimiento de nuevas células cerebrales y de conexiones neuronales.

Uno de esos nutrientes es el Omega-3. Un estudio reciente publicado en la revista científica Plos One comprobó que adultos con ingesta de suplementos de Omega-3 DHA mostraron mejoras en la memoria episódica (aquella relacionada con sucesos biográficos).

El Omega-3 es un ácido graso poliinstaurado considerado esencial ya que el organismo no lo produce. Uno de los tipos de Omega-3 es el ácido docosahexaenoico (DHA) que está presente en las microalgas que consumen los peces de agua fría como el atún, caballa y salmón. Este nutriente representa hasta un 97% del Omega-3 presente en el cerebro y hasta un 93% de los Omega-3 presentes en la retina del ojo. A su vez, también es un componente estructural de las células nerviosas del cerebro, ojos y tejidos del corazón.

Ahora que sabemos la importancia de algunos nutrientes y dónde encontrarlos, ¡a darle, que es mole olla!

Acerca de 

Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, especializada en Maestría en Medios, Comunicación y Cultura.

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