Leer cuentos ayuda a construir redes neurológicas en los preescolares

Leer cuentos ayuda a construir redes neurológicas en los preescolares

Hace poco más de un año, la Academia Americana de Pediatría publicó una declaración política en la que mencionó que dentro de los cuidados pediátricos primarios, se debía incluir la promoción de la literatura, desde el nacimiento.

Eso significa que los pediatras al cuidado de infantes deben rutinariamente aconsejar a los padres sobre la importancia de leer incluso a los más pequeños. Y es que en la publicación, la Academia incluye una extensa investigación donde se señalan los beneficios de crecer con los libros y la lectura en voz alta en el desarrollo temprano del lenguaje y el éxito escolar.

Dos nuevos estudios examinan las complejas interacciones que ocurren en el cerebro de los niños pequeños cuando sus padres los sientan en sus piernas a revisar cuento con ilustraciones. En uno de estos estudios, se usaron resonancias magnéticas para estudiar la actividad cerebral de niños entre tres y cinco años, mientras escuchaban historias apropiadas a su edad. Los investigadores encontraron diferencias marcadas en la activación cerebral, que dependían de cuánto les leían a los pequeños en sus casas.

Los niños cuyos padres reportaron una mayor lectura en voz alta en sus casas y que con frecuencia ven libros ilustrados, presentaron una mayor actividad en la región del hemisferio izquierdo del cerebro llamada corteza de asociación parental temporal occipital. En esta parte del cerebro es donde se llevan a cabo los procesos de la integración multisensorial , el sonido y la integración de la estimulación visual.

Esta región del cerebro es conocida por activarse cuando los escolares empiezan a leer por sí mismos; sin embargo, el Dr. Hutton notó que la región también se activa cuando niños más pequeños escuchan historias. Un descubrimiento del estudio, es que los niños que están en contacto constante con historias y libros en sus casas, muestran una actividad superior en estas áreas del cerebro, incluida el proceso de la asociación visual, aún cuando el niño solamente se encuentra escuchando y no ha visto ni una imagen.

“Cuando le cuentas historias o cuentos a los niños, ellos se imaginan en sus mentes a medida que escuchan” explica el Dr. Hutton. “Por ejemplo, si les mencionas que la rana saltó sobre el estanque. Ellos han visto una rana y un estanque antes, así que pueden imaginar perfectamente cómo se ve esto”.

De acuerdo con el investigador, los diferentes niveles de activación cerebral sugieren que los niños que tienen prácticas en el desarrollo de las imágenes visuales mientras miran las imágenes de los libros y escuchan historias, tendrán mejores habilidades en el futuro que les ayudarán a crear imágenes e historias de las palabras que lean más adelante, una vez que aprendan.

Así que leer libros con dibujos a niños pequeños significa que ellos escuchen más palabras nuevas mientras que, al mismo tiempo, sus cerebros practican la creación de imágenes asociadas a esas palabras. Todo ello en un contexto de cara a cara, y contacto con los padres que les permite una atmósfera de seguridad y confort para aprender.

“Creo que hemos aprendido que iniciar a los pequeños en la lectura a edades tempranas es más que una actividad linda para realizar con los hijos”, afirma el Dr. Hutton, “se trata de una actividad que desempeña un rol muy importante en la construcción de redes cerebrales que le servirán al niño, a largo plazo, en la transición de lo verbal a la lectura” finalizó.

Fuente: New York Times

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El equipo de Alejandra Barrales

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