Los casos más lamentables de violencia obstétrica en México

Los casos más lamentables de violencia obstétrica en México

En los últimos años se ha detectado la gran problemática que se ha ido desarrollando en el área obstétrica de todo el sector salud, tanto en instituciones públicas como privadas.

Estas vulneraciones violentan lo contenido en el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. En donde se consagra el derecho a la salud y la libertad que tienen todos los mexicanos respecto a la planificación familiar.

Vista la magnitud del problema que ha generado la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha emitido múltiples recomendaciones en este aspecto, tal es el caso de las recomendaciones número 01/2014, 08/2014, 15/2014, 29/2014 y 50/2014.

La mayoría de las recomendaciones van enfocadas a que se les ha negado el servicio médico a mujeres embarazadas y se han visto en la penosa necesidad de   a dar a luz sin el personal capacitado y en lugares no aptos.

También se ha visto en numerosas quejas presentadas ante la CNDH y ante los mismos institutos de salud, el trato deshumanizado, la discriminación, la frialdad  con las que son tratadas las mujeres durante el embarazo, parto, post-parto y puerperio, que se ha dado por el personal del sector salud.

En el extremo de la violencia obstétrica sobresalen casos que revelan estrategias abusivas, como obtener la autorización para esterilizarlas o para colocarles un dispositivo intrauterino, durante el trabajo de parto, o bien programarlas para una cesaría cuando lo más apto y recomendado por la Organización Mundial de la Salud son los partos sin intervención médica.

Es por lo antes expuesto por lo que México necesita con gran urgencia tener en su ordenamiento jurídico disposiciones que conceptualicen y sanciones estas prácticas reiteradas de violencia obstétrica, no solo a nivel federal sino también a nivel local.

Violencia obstétrica en las que se ha encontrado que los hechos violatorios más frecuentes son:

  • Prestar indebidamente el servicio público
  • Negligencia médica
  • Faltar a la legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficacia en el desempeño de las funciones
  • Omitir proporcionar atención médica
  • Infringir los Derechos de la maternidad
  • Trato cruel, inhumano o degradante

 Casos emblemáticos

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  •  2001 (Oaxaca, Oaxaca)

Desde hace 13 años, Irene Cruz Zúñiga, una indígena de origen mixteco, vive postrada en una cama sin poderse mover ni hablar.

En junio de ese año,  Irene fue sometida a una cesárea de emergencia. De acuerdo con el expediente médico, también le implantaron un dispositivo intrauterino (DIU) sin su consentimiento ni el de su familia. Hasta la fecha, desconocen si el DIU fue implantado o no, pues no se dio seguimiento ginecológico.

Debido a que se le aplicó el sedante sin controlar la presión, éste  le provocó varios paros cardiacos que impidieron que el oxígeno llegara al cerebro y finalmente le provocaron la inmovilidad que hoy padece.

  • 2005 (Coacalco, Estado de México)

Lucero Mejía Hernández tenía 19 años de edad cuando le extirparon la matriz. En julio de 2005, mientras nacía su segunda hija en el Hospital General de Zona número 98 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Coacalco, estado de México, los médicos que le practicaron la cesárea le dejaron restos placentarios, y eso le provocó infecciones. El resultado fue la obligada extirpación de la matriz, útero, salpinge y un ovario, lo cual le impedirá tener más hijos.

La familia de Marisol decidió demandar a la médica general Yaneth Rosalba Málaga Correa, quien atendió la cesárea, así como a Aiza Torres Ayón y Alfredo Rosas, porque no legraron a tiempo para evitar la infección interina, señaló en entrevista Alfonso Mejía, padre de la afectada, quien junto con su hija presentó en agosto de 2005, ante Conamed, una queja contra los médicos del IMSS que causaron la pérdida de órganos de la mujer.

  • 2008 (Pachuca, Hidalgo)

Una mujer de 30 años de edad con 24 semanas de gestación acudió a consulta a su unidad médica familiar. Fue diagnosticada con fibroadenoma mamario (una tumoración benigna) que fue catalogado como “bolsas de grasa” que sanarían después del parto. Un año después, acudió a la misma unidad médica familiar para atender un segundo embarazo de 20 semanas, así como el aumento anormal en el tamaño del seno izquierdo. Se le recetaron analgésicos y omeprazol.

La mujer acudió por una segunda opinión a un médico particular que le diagnosticó cáncer de seno. Al regresar al ISSSTE con este nuevo diagnóstico, se le informó la pérdida de su expediente y se le indicó practicarse una mastografía. Un mes más tarde la situación de salud de la mujer empeoró. Fue atendida por dos médicos, uno de los cuales refirió que “no tenía nada”, mientras que el otro detectó metástasis. Este último médico la canalizó a un hospital regional donde falleció a causa de cáncer de seno dos semanas más tarde. Le sobrevivieron 4 hijos de 10, 5, un año y el recién nacido.

Se recomendó la reparación del daño físico y psicológico a los quejosos e hijos de la víctima y se instruyó al personal del ISSSTE en cuestión a observar a observar las Normas Oficiales Mexicanas y a mejorar el seguimiento a protocolos de atención.

  • 2008 (Querétaro, Querétaro)

Una mujer de 24 años de edad dio a luz en el baño de la clínica 13 del Instituto Mexicano del Seguro Social, por falta de atención médica oportuna, y que el bebé murió presuntamente por negligencia médica.

Marisol Mendoza acudió a la clínica 13 del Seguro Social a parir a su bebé, ya que ya tenía nueve meses de embarazo, y sentía dolores de parto; sin embargo, al llegar a la clínica, el personal le instruyó a que se sentara y esperara su turno. Después de aproximadamente 30 minutos de espera, sintió agua entre las piernas, por lo que decidió acudir al sanitario de la Institución.

Dentro del sanitario, la agraviada se sentó en la taza del baño y de acuerdo a declaraciones de su hermana, sintió la necesidad de pujar, y al hacerlo, el bebé cayó dentro de la tasa del baño.

Aunque varios testigos aseguraron que el bebé se encontraba con vida, los médicos informaron a los familiares que había muerto.

  • 2010 (Guerrero)

Se practicó una cesárea para la cual se suministró anestesia de manera incorrecta provocando dolor radicular recurrente iniciando en la cadera y hacia la pierna y rodilla con características de choque eléctrico. El dolor evolucionó hacia la debilitación de la pierna derecha de la mujer hasta que quedó imposibilitada para caminar y/o moverse.

La recomendación observó la falta de seguimiento a la mujer después del parto. Es de destacar que la recomendación emitida por la CNDH no fue aceptada en su totalidad. De manera específica se rechazó la recomendación segunda para cuantificar el daño ocasionado en aras de la reparación e indemnización. Asimismo, se documenta que existió una demora de 10 meses para otorgar la respuesta.

  • 2010 (Tulancingo, Hidalgo)

Una mujer de 21 años de edad con 24 semanas de gestación acudió al área de urgencias del hospital general por presentar sangrado. Se le practicó un ultrasonido y se diagnosticó ruptura de membranas por lo que se le dijo que sería necesario interrumpir el embarazo. Fue internada y se le mantuvo en observación. Estando internada, uno de los médicos dijo a la madre que el bebé presentaba buen ritmo cardíaco, mientras que a un familiar otro médico le dijo que el bebé no sobreviviría y un tercer médico refirió que el bebé había fallecido en el vientre hacía 24 horas.

Tres días después de internada se le indujo el parto y se le reportó que el bebé había nacido sin vida, hecho que no se comprobó clínicamente. El cuerpo fue entregado a la familia en una caja. Al destaparla escucharon llanto, por lo que acudieron a un médico particular que confirmó un cuadro de hipotermia severa derivado de las 11 horas que permaneció en condiciones propias para la conservación de cadáveres. El bebé permaneció 2 días hospitalizado, sin embargo falleció.

La CNDH recomendó la indemnización y la reparación del daño a la madre incluido el tratamiento físico y psicológico. Asimismo se recomendó la capacitación y actualización de habilidades del personal y la observancia de las NOM.

  • 2010 (Ciudad de México)

Una mujer de 42 años con 37-38 semanas de gestación acudió con contracciones al servicio médico de urgencias. La mujer presentaba presión arterial irregular, diabetes tipo II, bajos niveles de plaquetas, infección en vías urinarias e inflamación. Los médicos decidieron no practicarle cesárea a pesar de ser un embarazo de alto riesgo. La mujer permaneció en observación y se reportó siempre buen estado del bebé.

Una semana más tarde, el personal médico detecto que el bebé no se movía y se practicó una cesárea de la que nació un bebé sin vida. Se reportó con peso de 4 kg 250 gr, maceración, doble circular del cordón en el cuello y aspiración de líquido amniótico meconio (con heces). A decir del médico forense el bebé había fallecido 2 días antes de haber sido extraído, no obstante que los médicos reportaron frecuencia cardiaca normal durante ese tiempo.

  • 2013 (San Cristobal, Chiapas)

Susana Hernández Gómez, indígena tzotzil, el pasado viernes 4 de octubre, ingresó en trabajo de parto al Hospital de la Mujer de San Cristobal. Todo parecía estar bien, la madrugada del domingo el personal médico informó a su familia que Susana había sido sometida a una cesárea con éxito, sin embargo horas más tarde fue declarada muerta.

Los familiares de Susana han denunciado que después de la intervención, jamás se les informó que Susana hubiera tenido alguna complicación que pusiera en riesgo su vida. Además de que la administración del hospital solo se limitó a decirles que la muerte de Susana no era su responsabilidad.

  • 2014 (Valladolid, Yucatán)

Rita Isabel Tuz May, de 29 años de edad y con ocho meses y medio de embarazo, acudió al Hospital General de Valladolid porque se sentía mal. Un médico la mandó a casa asegurando que se encontraba bien.

Dos horas después acudió a un hospital particular con los ojos amarillos y los labios partidos. En ese lugar le informaron que el producto ya no tenía signos vitales, por lo que fue enviada de nuevo al Hospital General para practicarle un legrado.

A pesar de ir ya con el diagnóstico, tardaron una hora y media en atenderla. Los médicos le indujeron el parto –a pesar de que el producto estaba muerto- el cual duró 10 horas.

Durante el parto se presentó una hemorragia que los médicos no pudieron controlar, por lo cual fue trasladada al Hospital General Agustín O’Horán, de Mérida, donde falleció.

La causa de la muerte fue registrada como “coagulación intravascular diseminada”, “falla orgánica múltiple” e “Hígado graso agudo” del embarazo.

  • 2014 (Acapulco, Guerrero)

Brígida Campos García, un indígena mixteca de 20 años, falleció por negligencia médica en el hospital de Copala, a donde entró caminando el 21 de marzo con un embarazo de 8 meses pero murió después de una espera de casi 5 horas sin que fuera atendida.

Brígida Campos sintió unos dolores en el vientre y su marido la trasladó al hospital de Copala para que fuera atendida. La joven mujer entró caminando al hospital, pero que nadie le hizo caso porque el personal médico tenía una reunión, según le comentaron después.

De acuerdo con familiares, sólo una enfermera fue a colocarle un aparato en la panza para que escuchara los latidos del corazón del bebé y de allí nadie más la fue a ver hasta a las 7:30 de la noche, ya cuando la mujer estaba muerta junto con el bebé.

  • 2014 (Ometepec, Guerrero)

La indígena Adelaida Nicolás León, 27 años, murió en el hospital regional de Ometepec cuatro horas después de haber tenido un parto normal en el mismo lugar.

Familiares presumen negligencia médica, según denunciaron en el Ministerio Público y solicitaron la necropsia de ley, sin que a la representación social hubiera llegado algún reporte del nosocomio 11 horas posterior al deceso.

Familiares explican que la hoy occisa tuvo un parto normal, pero a las 3 horas falleció, de acuerdo con el informe verbal que recibieron del director del nosocomio, sin que abundara en las causas del deceso y también les negó los datos respecto del personal médico que atendió a la víctima.

  • Enero 2015 (Culiacán, Sinaloa)

Micelia Barraza Maciel, quien tenía ocho meses de embarazo, falleció junto con el producto en el Hospital Civil de Culiacán, por una atención tardía.

La mujer de 22años acudió al hospital con fiebre, vómito y dolor de cabeza, pero los médicos que la atendieron determinaron que no era nada grave y la enviaron de regreso a casa.

Dos horas después, el esposo de la hoy occisa regresó al hospital para que la volvieran a valorar. Minutos más tarde el dictamen médico fue una muerte súbita ocasionada por un paro respiratorio.

  • Enero 2015 (Torreón, Coahuila)

Martha Yazmín Aguilera fue víctima de doble negligencia médica en dos hospitales, uno público y otro particular, lo que al final derivó en que perdiera la vida.

La mujer fue llevada primero a un hospital donde se le negó la atención por presentar preeclamsia y por no contar con un médico que pudiera atenderla. En el segundo hospital simplemente no la dejaron ingresar.

Finalmente fue llevada a  la Clínica 16 del Seguro Social, donde a las 8:30 de la mañana un médico la recibió, con la advertencia de que iba muy mal y que lo primero sería estabilizarla y tratar de salvar al bebé.

La mujer presentó convulsiones, lo que le provocó muerte cerebral. Seis días después murió.

Acerca de 

El equipo de Alejandra Barrales

3 Comments

  1. Araceli Altamirano
    Feb 14, 2015 @ 10:57:48

    es terrible darse cuenta de que esto este pasando, hay muchos disque médicos que no deverian de portar ni siquiera una bata blanca, yo tengo miomatosis uterina, la cual me mandaron ala gineco 4 del seguro social, en enero del año pasado, me hicieron todos los estudios correspondientes, el medico que me atendio me hizo una biopsia en el cuello del utero, osea me quitaron un pedazito de carne del cuello la cual lo hicieron sin anestecia, ovio me dolio orrible, y de todos los estudios sali bien, el medico me dijo que tenían que hacerme una isteroctomia, la cual le dije que que no estaba de acuerdo, que yo quería conservar mi matriz, que yo preferiría que me hicieran una miomectomia, osea sacar los miomas y dejarme mi matriz, el medico del seguro me dijo que eso no lo iban a hacer, yo fui a pedir una segunda opinión con un ginecólogo de confianza, el ginecólogo particular me dijo que si se podía salvar mi matriz y nada mas sacar los miomas, pero ya no le di seguimiento con el medico particular por falta de recursos económicos, regrese ala gineco 4 del imss y el medico que me atendio me hizo firmar una carta donde yo estaba rechazando la cirugía, por que ellos me querían sacar la matriz sin mi consentimiento, la cual yo no lo acepte la cirugía, y ala fecha sigo con los miomas en la matriz, la cual tengo uno muy grande que me llega hasta el ombligo, se me dificulta agacharme por la presión que hace el mioma, yo la verdad el tiempo que fui ala gineco 4 del imss me toco darme cuenta que dos mujeres fallecieron, sus familiares andaban pidiendo dinero para enterrarlas, la cual a mi no me dio confianza para ponerme en las manos del los médicos del imss y someterme a una cirugia

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    • Heidi
      Abr 19, 2017 @ 16:46:20

      Hola Araceli ¿Como estás? Me gustaría saber qué pasó contigo​ si finalmente te atendieron en el IMSS y si te hicieron la miomectomia.

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  2. Raquel
    Feb 15, 2015 @ 07:58:18

    Infelizmente este é um problema mundial ou quase isso. A assistência obstétrica deixa muito a desejar em quase todos os lugares, mesmo com acesso a recursos e infraestrutura.

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