Padres : ¡ Dejen de gritar!

Padres : ¡ Dejen de gritar!

La revista Child Development publicó los resultados de un estudio de investigación cuya conclusión es un mensaje de alarma: gritarles a los hijos puede ser tan malo como aplicarles castigos físicos, y podría causar problemas de conducta y de desarrollo emocional.

De acuerdo con el estudio investigadores de la Universidad de Pittsburgh ( Pensilvania ) y de la Universidad de Michigan, determinaron que una disciplina verbal severa por parte de los padres resultó especialmente perjudicial para los niños de entre 10 y 12 años de edad y para los adolescentes. Este estudio duró dos años y se comprobó que los muchachos cuyos padres gritaban como método de disciplina eran más propensos a sufrir problemas de conducta y para expresarse. Los efectos de la disciplina verbal y los insultos frecuentes fueron comparables a la agresión física ( como dar nalgadas o golpes).

Anteriormente ya se había probado que los niños que padecen violencia verbal son afectados en su autoestima, existe un aumento en la agresividad hacia los demás y una mayor incidencia delictiva.

Es importante destacar que el tipo de gritos considerado maltrato verbal o emocional no se reduce a gritarles a los hijos. Es una forma constante de agresión psicológica que a menudo aumenta hasta el nivel de llegar a insultos o humillación verbal. A esto nos referimos no al regaño justificado y expresado en buenos términos.

En realidad lo que estamos proponiendo es poner fin a los malos hábitos de comunicación; porque además cuanto más se humille ,grite o maltrate al niño menos nos escucharan.

Gritar causa una reacción fisiológica en los padres e hijos. Porque frente a la frustración nuestro cerebro libera cortisol, una de las hormonas del estrés. Conclusión: no es bueno para ninguna de las partes involucradas.

En el caso d ellos niños, su cerebro sigue el mismo patrón: sus niveles de cortisol se elevan a  causa del estrés y sus emociones se apoderan de ellos; entonces o se paralizan no hacen nada y no escuchan nada con claridad , o responden gritando o haciendo un berrinche.

Como adultos tenemos que trabajar en nuestro autocontrol para poder ayudar a los niños con el suyo. Imagínense regañando a sus hijos porque se gritan y pelean entre ellos gritándoles o insultándolos… Le estamos dando un mensaje contradictorio : “ No grites aunque yo lo hago…”

Antes de perder el control como padres inhalen y exhalen mientras piensan si vale la pena gritar o no por esa falta o mal comportamiento en particular. Dedicar tiempo a recapacitar y elegir mi modo de reaccionar es fundamental y valiosisimo. Si me tomo unos momentos para respirar y pensar en si vale la pena o no pelear, lo más probable es que no grite.

Pero no te tortures demasiado cuando pierdas la paciencia, todos lo hace,os en algún momento. Todos los padres gritan y siempre y cuando no sea frecuente ni humillante, no por fuerza es perjudicial.

Los niños necesitan aprender que sus acciones tienen consecuencias y entender que sus padres sienten y expresan una gama de emociones. Por su parte los padres tienen que ser indulgentes con ellos mismos, porque criar niños es un trabajo duro pero sumamente gratificante.

Acerca de 

Lic. En Psicología . Psiconcologa. Bioeticista
Univ. Nac. de La Plata. Argentina
Oxford University UK

One Comment

  1. Erika lilianm Paniagua Escoto
    May 16, 2015 @ 11:16:01

    Es muy importante saber este tipo de cosas porque aveces creemos corejir a nuestros niños con acciones como gritar y no sabemos el mal que les hacemos y también aveces hay que saber cual es la mejor forma de castigarles cuando es necesario.

    Reply

Comentar