La obesidad no es cosa de juego

La obesidad no es cosa de juego

La obesidad se ha convertido en un problema de salud pública, esa es una frase que ya sabemos; sin embargo, pareciera que no hemos tomado consciencia de lo que realmente significa porque en cada reporte o informe que se da a conocer en la ciudad y en el país, nos enfrenta a un escenario cada vez más alarmante. En los últimos 20 años México cambió de talla.

Somos el cuarto país con mayor obesidad infantil, el segundo en obesidad de la población, 70% de los mexicanos sufren este padecimiento, se redujo la esperanza de vida y se incrementaron los males de salud relacionados con el sobrepeso, con todo esto seguimos sin tomar medidas drásticas para enfrentar el problema.

Para el Instituto Mexicano del Seguro Social el problema de la obesidad ya alcanzó el grado de pandemia.

Organizaciones no gubernamentales como el Poder del Consumidor señala que el sobrepeso en menores creció 40% de 1999 a 2006, mientras que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2006 dice que uno de cada tres adolescentes tiene este problema.

El sobrepeso detona enfermedades cardiovasculares que son la primera causa de muerte en el país, así que de continuar esta tendencia de crecimiento de población con sobrepeso, no habrá infraestructura del sector salud capaz de atender esta demanda de servicio.

Estamos frente a un problema multifactorial porque no sólo se trata de hábitos alimenticios y falta de actividad física, sino también de la pobreza; la población consume alimentos que le quitan el hambre, muchos toman refresco porque en sus casas no llega el agua de calidad para ser consumida, la inseguridad privó a las nuevas generaciones de los juegos en el barrio y en los parques.

En la semana que recién concluyó vimos notas de Yucatán y el Estado de México donde las autoridades están seriamente preocupadas por el incremento de obesos en su población.
Esta preocupación debe extenderse en todo el país, para dejar la preocupación en ocupación.

En el Distrito Federal se ha actuado, hace falta más, pero nos tomamos el tema muy en serio, para empezar nos tocó impulsar reformas a la Ley para la Prevención y Tratamiento de la Obesidad y los Trastornos Alimenticios, para que se hagan censos periódicos de peso y talla en escuelas públicas, se asignó un presupuesto específico para el combate de la obesidad y el sobrepeso, además de recursos para campañas de difusión.

Se trabajó con las autoridades federales para que se tenga un control nutricional de los productos que se venden en las escuelas, pero no se ha logrado el acuerdo para que se saque la comida chatarra de las escuelas.

También en la ciudad de México se está en un abierto rescate del espacio público, tanto del abandono como de la delincuencia para que jóvenes, niños y niñas regresen a ellos a jugar y hacer deporte. Regresarlos a la actividad física, que además de los efectos positivos en la salud, permiten recuperar la convivencia en la comunidad.

Es momento de hacer más, desde la casa, la escuela, el espacio público, la definición de los recursos y políticas públicas, es por la salud de todas y todos. No podemos seguir dejando para después las acciones, tenemos que actuar cambiar la comida chatarra por frutas y verduras, los refrescos por agua, la comida rápida por carne, pollo o pescado, dejar los videojuegos por el parque, la pereza por una caminata; tenemos que reeducarnos, es por nuestra salud.

Acerca de 

Presidenta Nacional del Partido de la Revolución Democrática (@PRDMéxico). Ciudadana comprometida con México.

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