¿Celular distractor?

¿Celular distractor?

Seguramente te ha pasado que  estás cómodamente en tu casa, sentado frente a la televisión,  junto a tu pareja y de repente le preguntas algo y no contesta, así. Lo miras detenido y él o ella está clavado en su celular y lo único que recibes de respuesta es algo simple.

Lo primero que piensas es que te está ignorando, no te presta atención o no esta interesado en lo que le dices. Pero la realidad podría ser que ni siquiera te escuchó.

Una investigación de la University College London (UCL) te explica el por qué. Según el estudio explica que cuando una persona se concentra en una tarea visual compleja – como analizar una película – se pueden volver ‘sordos’ a los demás sonidos que les rodean, ya que la habilidad de procesar el sonido y lo visual está en la misma parte del cerebro.

Cualquiera que haya estado mirando con tanto interés su pantalla del celular que no escucho a su madre pidiéndole ayuda con el mandado, o tan inmerso en la lectura que no escucho a sus hijos llegar de la escuela lo sabe.

Además investigaciones previas han sugerido que el efecto invertido también es real: cuando la gente esta prestando total atención a los sonidos, pierden la habilidad de enfocarse en lo que tienen enfrente. Piensa en el conductor que cuando contesta el teléfono comienza a desviarse.

Ahora, con ayuda de imágenes cerebrales, los investigadores han descubierto la extensión de ésta ‘sordera por falta de atención’, es decir como visuales intensivos nos quitan la habilidad de escuchar.Los científicos descubrieron que cuando los voluntarios realizaron tareas visuales demandantes, no podían escuchar los sonidos que normalmente llamarían su atención. Las tomografías mostraron que las personas no estaban sólo ignorando o filtrando los sonidos, sino que realmente no los registraban.

Estas son excelentes noticias para las parejas de todo el mundo, ya que al saber esto podremos creer cuando nos digan “¡Pero en realidad no te escuche!”. Pero las implicaciones llegan a ser más amplias. Por ejemplo, los doctores que suelen operar en quirófanos con mucho ruido pueden considerar dicho fenómeno y los peatones que aman de caminar mientras envían mensajes también deben tomarlo en cuenta.

Los resultados han sido publicados en Journal of Neuroscience.

Acerca de 

El equipo de Alejandra Barrales

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