Estudiantes de Sonora crean bioplástico con plátano

Estudiantes de Sonora crean bioplástico con plátano

Estudiantes de la Universidad de Sonora (Unison) campus Caborca, desarrollaron un bioplástico a base de almidón de plátano tabasco y propóleos, de fácil elaboración y con distintas aplicaciones ecológicas como la creación de bolsas con propiedades antibacterianas y composta.

El proyecto desarrollado por las estudiantes de Químico Biólogo Clínico de la Unison consiste primeramente en la sustracción del endocarpio, que es una capa de la cáscara del plátano. Posteriormente, las tiras obtenidas son sumergidas en dos soluciones antioxidantes, una de propóleo y otra hecha de ácido cítrico.

La mezcla es sometida a un secado, procesándose en varias máquinas, entre ellas el liofilizador, que deshidrata el compuesto a través de un proceso que implica la transformación de la sustancia de estado congelado a vapor. Lo obtenido se mezcla con otros productos naturales para formar una pasta, que al colocarla en moldes y dejarla secar al aire libre se obtiene el bioplástico.

El equipo científico universitario mencionó que las cualidades del material dependerán del tipo de antioxidante agregado, es decir, en caso de mezclarse con propóleos, obtenidos de la región del norte de México, el biopolímero adquiere características duraderas, resistentes e ideales para guardar alimentos de forma segura, puesto que no desprende olores, y a su vez evita la proliferación de hongos y bacterias dado a su naturaleza.

Al realizar la mezcla con ácidos cítricos, el biomaterial deriva en un producto más delgado que el obtenido con propóleo, con un tiempo de vida más corto y con capacidad de ser utilizado para la fabricación de bolsas de supermercado.

Asimismo, las estudiantes mencionaron que después de experimentar se constató que el producto también puede utilizarse para crear composta o abono para plantas, ya que tiene una vida media de 90 días y es cien por ciento natural.

A pesar de que estos biopolímeros pueden ser obtenidos a partir de cualquier alimento que contenga almidón, las estudiantes indicaron que ellas buscaron un fruto que fuera rico en este polisacárido y que además fuera un desecho común en los hogares y así surgió la idea del plátano.

El equipo que trabajó en el desarrollo está conformado por Giovanna Sandoval Larios, Kathya Jocelinne Rivera Valencia, Guadalupe Adilene Baker López, y el asesoramiento fue a cargo del Químico Fármaco Biólogo Ramón Efraín Lugo Sepúlveda profesor de Química orgánica en la Unison.

Con información de La Jornada

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El equipo de Alejandra Barrales

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