sergio rivera hernandez

El pasado jueves 23 de agosto, el activista Sergio Rivera Hernández se dirigía en moto a su casa en Sierra Negra, una comunidad al sureste de Puebla, cuando un grupo armado dentro de una camioneta blanca empezó a perseguirlo y al alcanzarlo, los gatilleros lo embistieron y cayó al suelo. Después se lo llevaron.
A la fecha, no se sabe nada del paradero de Sergio, agricultor de café y frijol, mecánico de 31 años e integrante del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ).
Se tiene información de que 2 meses atrás, Sergio había sido amenazado vía telefónica por ser un líder opositor de un proyecto hidroeléctrico en los municipios poblanos de Tlacotepec y Zoquitlán, impulsado por la Compañía Minera Autlán.
Sin embargo, desde 2016, Sergio y el MAIZ se oponen al proyecto hidroeléctrico porque de llevarse a cabo, la presa tendría un severo impacto ambiental, sumado a que la energía que se generara se destinaría sólo a la industria minera y no a los habitantes de la región.
Familiares, amigos y compañeros del activista denunciaron lo acontecido ante la Fiscalía de Puebla, pero dijeron que no hubo respuesta. El día de ayer, el caso fue llevado ante la Procuraduría General de la República (PGR) en espera de que sea investigado como desaparición forzada.
Tras la desaparición de Sergio, el Movimiento Agrario Indígena Zapatista emitió un pronunciamiento culpando a la Compañía Minera Autlán y a las autoridades locales como responsables.

Deja un comentario